Pánuco no tiene opciones para garantizar cultivos

Tanto ganaderos como agricultores vislumbran un panorama difícil al encontrarse cerca de la temporada de estiaje.
Campesinos en Pánuco.
Los productos emanados del campo, pierden paulatina plusvalía por la falta de productividad. (Aristeo Abundis)

Pánuco

Es sin lugar a dudas desolador el panorama para los productores agropecuarios de la región, señala el Secretario General del Comité Regional Campesino, Manuel Gómez Galero, al explicar que desde hace varios meses, se viene padeciendo de la falta de opciones para garantizar tanto cultivos como pequeños hatos ganaderos con los que cuentan los productores en pequeño que conforman la fuerza económica más importante de la zona al proveerla de más del 80% de la economía global, desde el cultivo de la caña, los cultivos de autoconsumo de granos básicos, hasta la ganadería que representa en esta región, más de 30 mil cabezas de ganado con constante movilidad comercial por su calidad.

La situación de incertidumbre proviene de diferentes factores, el tradicional al acercarse la época de estiaje y ante la falta de mecanismos de contención hidráulica que permitan el efectivo almacenamiento de agua para el uso agrícola, pero además se incrementa el temor, ante el inminente proceso de trasvase de agua del río Pánuco, la principal fuente de abastecimiento para todos los usos en la región, que hasta el momento, ha generado una gran ola de rumores, todos ellos negativos y catastróficos.

Los productos emanados del campo, pierden paulatina plusvalía por la falta de productividad, es decir carencia de calidad en su elaboración a causa de la falta de mecanización y tecnología aplicada al campo, han pasado los tiempos en que el mercado nacional a ojos cerrados cualquier ciudadano adquiría queso de la región de Chicayán, de la región de Chapacao, de la zona de Ozuluama o Tempoal, hoy este mercado se restringe más, se estrecha más para dar paso a los mecanismos tecnológicos con los que se elaboran en otras regiones del país y del extranjero los derivados lácteos, los cortes americanos que no se expenden en las carnicerías de esta zona norte del estado, han llegado a suplir el tradicional bisteck, la cecina o la carne tasajeada, la carne oreada de las tradicionales enchiladas huastecas.

Los efectos de las sequías en la región son de manera casi permanente con intervalos de lluvias que sin embargo no son suficientes, la escasa tecnificación y mecanización de las labores del campo por falta de apoyo e infraestructura hidráulica, el bajo precio que alcanzan los productos cárnicos en el mercado local y la escasa posibilidad de competir con éxito en los mercados de exportación de ganado, se han convertido según las asociaciones ganaderas locales de la región, en los factores que aniquilan  esta actividad productiva de la que la región se enorgulleció durante mucho tiempo.

Según Miguel Ángel Serrano Castro, presidente de la Asociación Ganadera Local de Chapacao, este año, las mínimas lluvias que se han presentado en la región, han servido para mantener sin crecer, el hato ganadero, está estancada la producción y en consecuencia a la falta de ganancia, al riesgo de mortandad de animales por falta de pastos, por ausencia de agua o por enfermedad, muchos prefieren vender a bajo precio sus animales, lo hacen y pasan a convertirse en agricultores en pequeño, el cambio de uso de suelo de sus potreros a sembradíos de maíz, soya,  frijol o sorgo, les garantiza autoconsumo, o ventas en pequeño  de lo que se alcance a cosechar con las que logran mantener a sus familias.

Señala que entre un 20 y 30% de las familias productoras de ganado en esta región limítrofe con San Luis Potosí y Tamaulipas, se han decidido al cambio de uso de suelo, ya que las escasas lluvias no garantizan la supervivencia de los animales y un terreno cultivable por ciclos, con una buena lluvia tiene para perder producto y bajo esta lógica y premisa, prefieren cambiar su actividad.

En este mismo contexto, el presidente de la Asociación Ganadera local Úrsulo Galván, Epifanio Herrera Guzmán, habría advertido desde hace varios meses, que se han quedado estancados los programas de apoyo a la producción agropecuaria, dijo que estas actividades son complementarias para miles de familias de la región, los ganaderos en pequeño tiene también sus siembras de granos básicos, o hasta de caña de azúcar, pero no tienen la mecanización para por ejemplo, aprovechar la junta de caña que se desecha a la hora del corte para que sirva de pastura de buen nivel a sus vacas, tampoco tienen acceso a financiamiento para tractores agrícolas,  para la adecuación de terreno para la siembra de pastos o para otros productos a utilizar como forraje y garantizar con ello la alimentación de las reses.

Dijo que no existen sistemas de riego disponibles para poder garantizar el abasto de agua a los sembradíos de pasto o forraje o para llevar agua desde los vasos lacustres más cercanos, hasta la zona de consumo de los animales, por lo que aun y cuando se toman como actividades complementarias, la siembra y la ganadería, están derrumbándose de manera dramática y se corre el riesgo de un colapso agropecuario de grandes magnitudes si no se atiende el problema desde la perspectiva de los programas de apoyo gubernamental, destacando que no se pide nada regalado, sino simple y llanamente verdadero financiamiento, programas de apoyo efectivo.

El ex secretario de Organización de la Liga de Comunidades Agrarias y Sindicatos Campesinos en Veracruz, Ángel Navarro Díaz, explicó que hace unos 30 años, la zona, específicamente Pánuco, era región de alta productividad y considerada como el granero del estado y de la nación, ya que se cultivaban más de 30 mil hectáreas de maíz, unas diez mil de frijol y diez mil más de otros productos alternos, sin embargo, en estos momentos, no existen sembradas mil hectáreas de estos granos y solo se dan para autoconsumo, además ninguna de éstas tiene sistema de riego que garantice la producción.

Para el caso de la producción cañera que es la fuente más importante de generación económica mayoritariamente en Pánuco pero que abarca a Ozuluama, Pueblo Viejo y Tempoal, la caída del precio del azúcar fue un golpe duro, devastador a la economía de más de diez mil familias de la región que dependen del abasto de caña a los ingenios de Pánuco y El Higo, pues pese a que se producen más de tres millones de toneladas de la gramínea el precio cayó de manera tan drástica que los productores estarán recibiendo aproximadamente la mitad de ganancias que recibían hace tres años, pues el precio de la tonelada llegó a rebasar los 770 pesos en Pánuco y en estos momentos, el precio solo supera mínimamente los $400 con tendencias de mayor disminución por la sobreproducción, el mal manejo de excedentes que no son sujetos de exportación e incluso según los productores, por las simulaciones e irregularidades de empresas azucareras al utilizar métodos irregulares y hasta defraudatorios en la comercialización de la azúcar, de la que los productores son socios directos.