Pánuco es la cuna del huapango... sin festival

La música y danza del zapateado nacida en el poblado Tamós, reconocidos internacionalmente, no cuenta con un evento de alta envergadura como en otras zonas que lo han adoptado.
Conaculta definió a Pánuco como sede naciente del huapango, el cual ha sufrido modificaciones.
Conaculta definió a Pánuco como sede naciente del huapango, el cual ha sufrido modificaciones. (Jesús Guerrero)

Pánuco

El Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta) hizo declaratoria oficial el 9 de agosto del 2002 que Pánuco es la “Cuna del Huapango en México”, en apego a investigaciones históricas y culturales con el respaldo del Diccionario Nacional de Americanos del año 1717.Este indica de manera textual “se iniciaron los bailes y la música huasteca entre mestizos y españoles en un lugar llamado Tamós, que después fue nominado Perseverancia y ahora su nombre es Tamós municipio de Pánuco”.

Originalmente se consideraba que las huastecas se componían de las regiones de Hidalgo, Veracruz, San Luis Potosí y Tamaulipas, más tarde según los especialistas en el huapango se integró a las regiones de Querétaro –donde hoy se realiza el concurso nacional más grande del país, el de San Joaquín- y algunas regiones de Puebla para quedar conformadas las 6 huastecas.Y todas ellas tienen porqué festejar y celebrar como casa del huapango, pero en Pánuco, quien lo vio nacer, no existe un festival.El huapango se extendió como parte de una cultura, narró hacia varias décadas el ahora extinto Artemio Villeda Marín ejecutante del violín y la jarana, versador, trovador que recorrió el mundo para cantarle a reyes, primeros ministros y presidentes de diferentes repúblicas.

Villeda Marín señalaba que era de reconocerse que Pánuco es la Cuna del Huapango pero agregaba que era una cuna sin niño porque desde varias décadas a la fecha no se ha podido consolidar un concurso nacional de la magnitud y envergadura que tienen lugares como San Joaquín, Querétaro, Ciudad Victoria en Tamaulipas, Naranjos Amatlán en Veracruz, Huejutla en Hidalgo y Ciudad Valles en San Luis Potosí.

El poblado de Tamós, que históricamente, según los antecedentes y la propia Conaculta, es la verdadera cuna del huapango, no tiene una placa o una mención que  le diga a todos, lo que muy pocos conocen.Según la historia, el nacimiento del son es una mezcla de la cultura local con la extranjera, un mestizaje  procreado en el pueblo ubicado casi en colindancia con la ciudad de Tampico. Esta situación la corrobora el ex alcalde, ex diputado e impulsor permanente del huapango Raúl Pazzi Sequera quien agrega que se trata del año 1716 cuando provenientes de España llegaron barcos o carabelas a la zona de Tamós frente al río Pánuco porque esa región permitía hacer un recorrido de retorno hacia el mar.

En la región según Pazzi Sequera sustentado con investigaciones de su padre Efrén Pazzi Mezquida y en apego a los escritos de historiadores españoles se bailaba la llamada danza de los viejos, los españoles trajeron el flamenco y de esa mezcla a través de mestizos y españoles nació el huapango denominado de esta manera por su voz huasteca que significa bailar sobre madera y que coincidía con el famoso tablao flamenco.

El huapango según los ejecutantes tanto versadores y trovadores como bailadores es el arte de enamorar por excelencia es excelsa manifestación del arte popular nacido en el norte de Veracruz, para el mundo, es una de las expresiones artísticas más puras del sentimiento mestizo, inspiración del huasteco que desde las márgenes del río Pánuco al contacto  con la música del otro mundo creó una expresión artística genuina manifestada en música, versos, trovas y bailes. En 2013, el ayuntamiento de Pánuco intentó de manera infrutuosa celebrar un festival digno a su música y su cultura, una fiesta que  en verdad pongo en muestra lo que representa el municipio de Pánuco y su baile. La música del huapango se desarrolla con la jarana, el violín y la guitarra quinta pero se complementa con el zapateado que no solo es acompañamiento sino que realiza contratiempos que hacen más perfecta la armonía del género municipal y en esta esencia solo el huasteco es portador de la sensibilidad para desarrollarlo.