Pánuco, cementerio de desechos tóxicos de Pemex

El presidente del Frente Cívico Cacalilense, señaló que han surgido distintas enfermedades en miles de habitantes de la zona, por la contaminación del agua y el medio ambiente.
Los habitantes resultan con serios daños en la salud por la contaminación de los mantos acuíferos.
Los habitantes resultan con serios daños en la salud por la contaminación de los mantos acuíferos. (Aristeo Abundis)

Pánuco

El norte del estado de Veracruz específicamente la región del ejido Las Ánimas, Cacalilao y la comunidad de la Calavera en Chapacao, ubicados en el municipio de Pánuco, se han convertido literalmente en un cementerio de desechos tóxicos de la paraestatal Petróleos Mexicanos, derivado de las decenas de pozos que se utilizan como letrinas.

Lo anterior fue señalado por Concepción Villanueva Hernández, presidente del Frente Cívico Cacalilense, quien menciona que esta situación ha generado distintas enfermedades en miles de habitantes de las referidas comunidades de esa zona, enfermedades de la piel, gastrointestinales por la contaminación del agua y el medio ambiente, así como afectaciones a la flora y la fauna de la región.

Villanueva Hernández dijo que autoridades de la jurisdicción sanitaria número uno con sede en Pánuco, realizó un estudio bacteriológico del agua pero necesitan que se realice otro análisis más a fondo, más minucioso, que se especialice en detección de metales en el agua que es lo que se necesita demostrar, ya que actualmente se ha generado la presencia de personas con enfermedades graves como es el cáncer y que se cree que es por las actividades que realiza Pemex en esta región.

Señaló que se están organizando para realizar un análisis de manera particular en una universidad, aunque el costo es elevado pero para los ciudadanos es más importante la salud de todos, ya que en este momento que es temporada de estiaje utilizan agua que se extrae de pozos acuíferos cerca de 4 mil habitantes de esta zona afectada de gran manera por la actividad de la paraestatal.