Tesoro fúnebre en el Panteón de Oriente en Durango

Creado a raíz de las leyes de Reforma de Benito Juárez, sobre la secularización de los cementerios. En 2002 el ayuntamiento de Durango decide crear el Museo de Arte Fúnebre "Benigno Montoya".
Criptas, esculturas y cruces gran patrimonio.
Criptas, esculturas y cruces gran patrimonio. (Silvia Ayala Carmona)

Durango

En panteón civil de Durango o "Panteón de Oriente", se encuentra el Museo de Arte Funerario "Benigno Montoya", que contiene un importante número de sus obras funerarias y es el primero de estas características en México. El Panteón Municipal de Oriente fue creado en 1860 a raíz de las leyes de Reforma de Benito Juárez sobre la secularización de los cementerios.

En ese entonces se comienzan a crear esos grandes monumentos y capillas, catafalcos, ángeles que fueron traídos del exterior del país como mármoles y a finales del siglo XIX, principios del XX, llegó a Durango la familia Montoya, siendo el primero Don Jesús Montoya y su hermano Matías quienes iniciaron este trabajo, Benigno Montoya era un niño en ese entonces.

Sin embargo con los años Benigno dejaría una huella en el arte y su trabajo más importante fue precisamente en el Panteón de Oriente.

Creó un fabuloso acervo de ángeles, cruces y dolientes que en 2002, el ayuntamiento decide crear el Museo de Arte Fúnebre "Benigno Montoya" y rendirle un homenaje a este canterista que aunque de origen zacatecano llegó a Durango de tres meses de edad y por eso se consideró siempre duranguense de corazón.

El acervo es de alrededor de 100 piezas, pero todo lo que conforma el museo de Arte Funerario es de hasta 600 piezas, catalogadas todas las esculturas que están en el primer cuadro, desde la entrada principal, incluyendo la capilla del reposo.

"Algunas son lápidas sencillas pero que dan una historia de lo que fue en aquellas épocas Durango", explicó la maestra Virginia Ruíz Valles, directora de Museos y Exposiciones del IMAC. "Ahí están sepultados los principales personajes que le dieron vida finales del siglo XIX y principios del siglo XX a Durango, ahí está su historia, no solo es la arquitectura sino también su historia", dice.

Para resaltar una obra, se tendría que ver el gusto de cada quien, porque hay quienes prefieren las esculturas de mármol traídas de Europa, según la investigación de la profesora Pilar Alanís, promotora para que esto se convirtiera en un museo. Otras son las capillas, por ejemplo la que pertenece a la familia Saravia o a la familia Curvelo.

Ruiz Valles explicó que en cuanto a las obras de Benigno Montoya, la gente visita mucho al "Niño Ángel", que fue el primero elaborado para el pequeño Juan Contreras y que ahorita se conoce como "Juanito". Está también "La Piedad", una de las últimas obras que elaboró en el año de 1928 y un año después falleció.

"Es impresionante como fue plasmando el dolor de la Virgen al recibir a su hijo muerto, cómo están las venas del cuerpo de Jesús, sus músculos y los detalles que se perciben, es otra de las bellas esculturas de Benigno", dijo Virginia Ruíz.

Se trata de 600 piezas las que conforman el Museo Fúnebre y para conocerlas, el municipio cuenta con recorridos programados donde se explica un poco de la historia de cada obra, pero sobre todo de los símbolos utilizados en su edificación.