Laguneros entregan su devoción a Pancho Villa

El General Doroteo Arango dejó honda huella en el alma lagunera, por lo que se ha convertido en un referente identitario, a tal grado de venerarlo como si fuera un santo.
Pancho Villa: patrono no oficial del Mercado Juárez
Pancho Villa: patrono no oficial del Mercado Juárez (Cecilia Rojas)

Torreón, Coahuila

Posiblemente la figura histórica más querida en La Laguna es el General Doroteo Arango, mejor conocidos como Pancho Villa, quien dejó honda huella en el alma lagunera y se ha convertido en un referente identitario tan legítimo como los demás, muchos de los cuales se difuminan en el todo y en la nada.

Sin embargo, su trascendencia ha tomado un giro diferente desde hace ya varios años, estampitas con su efigie, veladoras, perfumes y demás objetos se venden en el Mercado Juárez de esta ciudad.

Hay estatuas que no son tan comunes y su foto también está en los recuerdos que se venden en el Mercado, en tazas, llaveros, playeras.

Pero no sólo eso. Su foto de bigotes y sonrisa picarona, díscola, se puede encontrar en prácticamente cada rincón de este centro de abasto. Porque es un patrón poderoso.

En la estampita que cuesta 10 pesos, reza la oración al espíritu de Pancho Villa: "Querido hermano, tú que supiste vencer a tus más fieros enemigos, haz que triunfe en mis más difíciles empresas, me socorras en mi negocio y penalidades, a ti te invoco de todo corazón. Así pues te sirvas darme valor, tu que fuiste guía de los desamparados y sufridos, dadme tu pensamiento y tu osadía. Así sea". Después se rezan tres Padres Nuestros y tres Aves Marías.


Poderosa en su petición, la oración, según las vendedoras de los puestos de hierbas, es para obtener protección. Pedir osadía no es algo para los otros santos, pero sí para Pancho Villa, que si algo tenía era ese valor arrojado desde el fuego de su ser.

La veladora cuesta 27 pesos y se prende después de rezar otra oración que es una variante de la de la estampita. Solicita también ayuda para lo más difícil. El perfume, que huele a hombre, a puro hombre de verdad, cuesta 20 pesos y se aplica antes de salir para que a uno no le vaya a pasar nada.

Hay estatuas que no son tan comunes y su foto también está en los recuerdos que se venden en el Mercado, en tazas, llaveros, playeras. Sus días en la región calaron hondo y eso que se dedicó a hacer desgarriate.

Oficialmente su figura sería difícil de canonizar o ser aceptada por la Iglesia Católica o cualquier otra religión, pero el pueblo es el que decide a quien querer. En La Laguna así se le quiere.


Pancho Villa logró colarse más allá de la historia oficial y llegar al corazón de muchas personas que siguen viendo en él una inspiración.

Es menester hablar de la dimensión de su imagen. Primero satanizado por ser un bandido y con voces que salen desde no hace mucho tiempo en contra de él  y sus huestes por su violencia, el régimen y la historia oficial le brindaron la medalla de honor de héroe de la Patria, sin importar que ese mismo régimen lo mandara matar.

Pero, lo inesperado pasó: Villa en su fascinante forma de ser, en todo lo que se dijo de él, en su forma de ser una especie de 'Robin Hood', socarrón y muy "jijo", logró colarse más allá de la historia oficial y llegar al corazón de muchas personas que siguen viendo en él una inspiración para el valor y una ayuda desde el cielo o el infierno, vaya a saberse, que llega con prender velas y leer estampitas laminadas.