Un Palcco en líos por terreno en que se edificó

Héctor Marcos Medina Orendáin lo habría adquirido en 1982 por 5 millones de pesos.
Hace cuatro años comenzó a construirse, pero a la fecha no se ha concluido.
Hace cuatro años comenzó a construirse, pero a la fecha no se ha concluido. (Carlos Zepeda)

Guadalajara

La parálisis en la obra del Palacio de la Cultura y la Comunicación conocido como Palcco no es el único problema que enfrenta la edificación a medias, ubicada en la Avenida Central 375, Col. Residencial Poniente, en Zapopan.

 Y es que además de situaciones como el haber recibido dinero del erario para su construcción, cuyo monto ascendía al final de 2014 a más de 235 millones de pesos, y de contar con un terreno cedido en comodato por el Ayuntamiento de Zapopan, que debía de haberse regresado al no concluir la obra en 18 meses (debió entregarse en 2011) se suma el hecho de que el predio podría no ser propiedad de Radiodifusoras y Televisoras de Occidente A.C. (RATO)

 De acuerdo a un documento en poder de MILENIO, el predio en el que se encuentra el Palacio de la Cultura y la Comunicación, sería propiedad de una persona que se identifica como Héctor Marcos Medina Orendáin, quien se lo habría comprado a J. Guadalupe Sánchez López; el contrato de compraventa celebrado entre ambas personas de acuerdo a un acta notariada data del 13 de julio de 1982.

 “El señor J. Guadalupe Sánchez López vende y el señor Héctor Marcos Medina Orendáin, compra a su entera satisfacción el predio ubicado en Calzada del Servidor Público, sin número municipio de Zapopan, Jalisco con una superficie de 17,790 metros cuadrados, y las siguientes medidas y linderos: al norte partiendo de poniente a oriente, en 90 metros, haciendo una quiebra hacia el sur de 33 metros y luego hacia el norte en 130 metros, colinda con una propiedad particular, al oriente partiendo de norte a sureste en 127,50 metros colindando con predio del señor J. Guadalupe Sánchez López y al poniente partiendo de norte a sur, en 90 metros colindando con Calzada del Servidor Público”, reza el contrato elaborado por Teodoro Gutiérrez García notario público número 70.

 Según el documento, el inmueble ascendió a 5 millones de pesos, mismos que le fueron pagados a la parte vendedora en efectivo.

 Este no sería el único conflicto al que se ha enfrentado la obra, pues recientemente MILENIO publicó que a más de 4 años de haberse iniciado la edificiación en la que se invirtieron recursos públicos ésta se mantenía con un 80 por ciento de avance, mostrando además deterioro en los trabajos realizados.

 El inmueble, ubicado en la Avenida Central 375 (antes Calzada del Servidor Público), colonia Residencial Poniente, en Zapopan, es uno de los tantos proyectos privados en los que se invirtió dinero público, durante la Administración de Emilio González Márquez, convertidos en elefantes blancos.

 La inversión inicial planteada fue de 600 millones de pesos de los cuales 135 mdp los aportó el gobierno federal; 100 mdp el gobierno del estado en ese entonces encabezado por el panista Emilio González Márquez y el resto vendría de los empresarios.

 El edificio fue proyectado como un recinto para albergar al Museo Nacional de los Medios de Comunicación, además de auditorios y salas de exposiciones. La obra corresponde a la iniciativa de la Asociación de Radiodifusoras y Televisoras de Occidente (RATO), que aglutina a las empresas del ramo que tienen concesiones en Jalisco.