Padres creen que la secundaria es guardería: director

De los padres se ha perdido la responsabilidad y de los alumnos el respeto a los demás, asegura el director de la Secundaria General número 1 "Pedro Antonio Santos Rivera".

Ciudad Valles

En sus tres décadas como docente de este nivel, el director de dicha secundaria ha visto cómo cambian las cosas pues de ser este plantel el de mayor prestigio en la ciudad por muchos años, los últimos ha destacado pero de forma negativa. "Los papás ahora ven las escuelas como si fueran guarderías y se preocupan solo en que estén ahí, más no en que estén aprendiendo", lamentó Humberto Loera Isaís.

Esta semana, alumnos de esta institución y de la Secundaria número 6 "Mártires de Río Blanco" ubicadas cerca de la zona centro se vieron envueltos en un hecho sangriento cuando una estudiante de la primera fue atacada por otra, hiriéndola con una botella rota que la llevó al hospital donde aún convalece.

La tecnología ha tenido mucho que ver en estas conductas, asegura el profesor, quien critica que los papás compren ostentosos aparatos de telefonía a sus hijos, que les traen más perjuicios que beneficios. "Ya no son simples teléfonos, ahora traen internet y redes sociales y qué malo que no tengamos el apoyo de ellos porque aunque está prohibido su uso en la escuela, los muchachos siguen trayéndolos y no se los podemos quitar, primero porque no tenemos la capacidad para guardarlos y además de que si se nos pierden, nos demandarían porque traen aparatos de hasta diez mil pesos", señaló.

Dentro de las medidas que ha implementado este plantel desde hace unos años, fue la ampliación de la barda perimetral que ahora es de concreto y desde hace alrededor de dos años, la colocación de nueve cámaras de video dentro y fuera de las instalaciones.

"Aun así tenemos mucho problema porque siguen llegando jovencitos extraños que vienen a echar pleito o a inducir a los estudiantes en actividades ilícitas y hasta consumo de droga. Es irónico que tenemos a cien metros policías municipales que están siempre en uno de los accesos de la Feria pero los muchachos ni a ellos ni a nosotros nos respetan porque cuando intentamos regañarlos nos contestan con groserías y nos dicen que parecemos niñeras".