POTmet requiere una cirugía mayor

No es el documento rector que necesita la ciudad; no profundiza en las causas de la dispersión urbana y no plantea políticas de largo plazo para resolverlas, concluyen nueve colectivos.

Guadalajara

El Plan de Ordenamiento Territorial Metropolitano, publicado en el periódico oficial El estado de Jalisco, el pasado 20 de julio, debe ser modificado porque “es urgente corregir inconsistencias, ausencias y contradicciones, para que el instrumento sea una guía efectiva e incluyente para la planeación del desarrollo urbano en los municipios”, señalaron esta mañana nueve colectivos que realizaron una revisión exhaustiva del documento en las últimas dos semanas, a partir de un foro realizado el 15 de agosto pasado.

“El foro se concibió bajo un modelo de aprendizaje en red, que se consolida con la participación de las personas. Discutir estos temas es importante ya que no sólo se trata de defender el derecho de acceso a la ciudad que ya existe, sino del derecho a transformarla a partir de los múltiples intereses e identidades de quienes la habitamos. Este análisis es un ejercicio de gobernanza que avanza con el involucramiento de la sociedad civil organizada en las decisiones públicas”, señalaron los organizadores en conferencia de prensa en la sede de la Escuela Superior de Arquitectura (Esarq).

“Las organizaciones convocantes decidimos constituir una red permanente de discusión, co-producción de instrumentos y observación, de las decisiones que impactan la vida cotidiana en la ciudad. Queremos servir de contraloría con argumentos técnicos ante los planes de desarrollo urbano, dotar de insumos e ideas para construir un proceso de gobernanza real. Desde cada organización trabajaremos para generar espacios de acción con vecinos y vecinas, para que conozcan los instrumentos que les afectarán de manera directa y en su vida diaria”, añade la declaración. 

“No somos los únicos que estamos tratando de defender la ciudad, hay esfuerzos en otros municipios del estado que de manera autónoma han realizado acciones por la construcción de comunidades sustentables y por el respeto a los derechos. No se trata de una persona, pero sí de una red con búsquedas más amplias, un esfuerzo permanente que nace por una coyuntura pero reagrupa las búsquedas históricas por una ciudad más humana”, añaden.

“Explicar qué vamos a hacer con el documento de síntesis del foro. Se enviará a través del Consejo Ciudadano a la Junta de Coordinación Metropolitana para que llegue también al Imeplan. Por otro lado se abrirá la discusión con otras comunidades para ampliar la discusión sobre los instrumentos de ordenamiento y planeación urbana, y sus implicaciones en la vida cotidiana”, indican.

Forman parte del pronunciamiento: Esarq (red académica consejo interuniversitario), Jalisco Cómo Vamos, Wikipolítica, CITA, Anillo Primavera, Techo, Territorio, Tómala y Ensamble.

El informe de conclusiones destaca tres aspectos: “Gran parte de lo que alimenta o nutre a este plan está inacabado o por hacerse, de modo que todo queda en grandes líneas estratégicas, algunas líneas de acción y muchas generalidades, que según se dice se complementarán con un instrumento paralelo: el Programa de Desarrollo Urbano Metropolitano. Es una constante a lo largo del documento la falta de explicitud respecto a “los qué, los cómo y los quiénes”. Los objetivos también son ambiguos. Por tanto, no queda claro cómo resolver la policentralidad y si este mecanismo es suficiente para detener la expansión urbana”. 

Dos, “el documento no nos da incentivos para medir las metas, lo que se requiere lograr, no nos da elementos para evaluar qué tan efectivo es, para ver si cumple lo que se dice que se va a hacer. Con elementos sin monitoreo, la ciudad se va a seguir expandiendo”. 

Tres, “no establece vinculación con otros instrumentos de planeación estatal y nacional, no se hace mención a los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU, ni a los avances de la agenda 2030 ni a la meta 11 de ciudades y la meta 10 sobre desigualdad. No existen metas ni indicadores de resultados para evaluar el propio POTmet, y tampoco presenta metas cuantitativas que los ayuntamientos deben de lograr. El POTmet no propone políticas, acciones, mecanismos para orientar a los ayuntamientos para que hagan mejores planes parciales y avancen significativamente hacia el modelo propuesto”.

Estos vicios posiblemente derivan de que “el POTmet no fue participativo a cabalidad, por eso ha sido necesario que se organicen reuniones como el foro del que se desprende el presente análisis. Sólo se percibe como una declaración de intenciones que no parece contrarrestar las fuerzas y presiones que llevan años degradando el entorno de estos ecosistemas. De hecho, parece que camina en contra de la ruta marcada por los ordenamientos ecológicos a favor de las reservas urbanas, atentando contra la conservación del bosque” (ver MILENIO JALISCO, 29 de agosto de 2016).

GPE