PGR imparte justicia dudosa, señala Augusto Chacón

Hace votos porque no se trate de "vengancitas políticas" o "asignación de culpas por organigrama", y asegura que es absurdo pretender que Gámez o Torres Rojo quieren destruir el bosque La Primavera.
El Bosque La Primavera visto desde las alturas.
El Bosque La Primavera visto desde las alturas. (Milenio Digital)

Guadalajara

La imputación de la responsabilidad del incendio forestal de abril de 2012 en La Primavera contra el director ejecutivo del área, José Luis Gámez Valdivia, y el titular de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), Juan Manuel Torres Rojo, deja enormes dudas sobre la seriedad del ejercicio de investigación realizado por la Procuraduría General de la República (PGR), “a menos que ellos tengan pruebas sorprendentes de la vinculación de esos funcionarios con los autores materiales del siniestro”, dijo el director ejecutivo de Jalisco cómo vamos, Augusto Chacón Benavides.

“El resultado sorprende, parece que es asignar responsabilidades por organigrama; decir que Gámez Valdivia es culpable es como decir que la culpa es de los tlaxcaltecas; de entrada uno se pregunta por qué se culpa al jefe de la gerente regional de la Conafor, Susana Mendoza, y en el ámbito local, no se toca al jefe del director del bosque, que era el titular de la Seder, Álvaro García Chávez”, opinó en relación con la noticia que dio a conocer en su edición impresa de hoy, MILENIO JALISCO.

“Uno como amante de La Primavera, podría pensar que esto es una buena noticia, porque se procede a investigar un asunto muy grave que le ocurrió al bosque, pero no podemos caer en ese juego porque hay obligación por parte de la PGR de ser clara y transparente en su asignación de responsabilidades”, subrayó.

De este modo, hay dos hipótesis: o Gámez y Torres Rojo están vinculados a los incendiarios, y estos autores materiales están detenidos y confesos, o se hace un ejercicio de responsabilidad por omisión donde simplemente se toma en cuenta el organigrama, y no del modo más riguroso. “Si estamos ante un planteamiento de vengancitas políticas, pues francamente sería lamentable”, subrayó.

Reconoció que la personalidad de José Luis Gámez “podrá gustar o no” a muchos actores, pero de eso a asignarle una culpa de este tipo “parece desproporcionado”, y la mejor prueba es que cuando se discutió el problema de la gestión del bosque, se reconoció la grave carencia en que se opera en esa dirección, donde no hay seguridad social y no se pueden realizar actos de autoridad, “y en ese ejercicio serio se determinó la necesidad del organismo público descentralizado, es claro que con la idea de que la gestión del bosque, de cuyas carencias no tiene la culpa el director en turno, sea más sólida”.

Además, es seguro que “ninguno de los dos señalados tiene entre sus afanes que se queme el bosque, parece más bien resolución para la tribuna, no al problema serio del bosque y los complejos intereses que enfrenta”.

Una consecuencia negativa es el mensaje que se da a otros directores de áreas protegidas, “porque si van a ser en automático los responsables de un incendio, pues no le van a entrar en su sano juicio a arriesgar el pellejo […] la justicia debe ser transparente y didáctica, es decir, la sociedad y los involucrados deben saber por qué se les responsabiliza y que eso sea precedente para evitar errores futuros, pero si no es así, el daño de este tipo de impartición de justicia puede ser muy grande”, concluyó.