La tradición familiar: apoyar a Oribe

La familia se reúne cada partido para ver el desempeño del originario de La Partida, en el municipio de Torreón. Sus padres recuerdan cuando insistían en que estudiara y se decidió por el balón.
La familia de Oribe Peralta también se reunió para ver el partido en casa.
La familia de Oribe Peralta se reunió para ver el partido en casa. (Alejandro Alvarez)

Torreón, Coahuila

Antes del partido de México contra Brasil, en La Partida las calles estaban vacías, la gran mayoría corrió a sus hogares para presenciar otro momento histórico para esa comunidad, porque la Selección Nacional y Oribe Peralta enfrentarían a Brasil.

En las orillas del pueblo, la tranquilidad en las calles contrastaba con el interior de la casa de la familia Peralta Morones, donde se habían reunido a ver el juego. El lugar estaba saturado y no entraba ni un alma más.

El lugar de don Miguel Ángel Peralta y doña Julieta Morones es un sofá  y con ellos están sus nietos.

Del otro lado los hermanos de Oribe y sus tíos, contentos por presenciar otra experiencia del referente del Tri.

Doña Julieta trataba de no ver el partido, sufre de la presión y por eso no pudo ir a Brasil

Las llegadas de México sobre el arco de Brasil alimenta la esperanza y cuando Oribe toca el balón es regocijo, un deleite soñado y arranca gritos de las mujeres.

El medio tiempo es la oportunidad de respirar profundamente, caminar y compartir el alimento que ha preparado la familia, con pizza, lonches y botana.

Don Miguel Peralta recordó lo mucho que Oribe le insistía cuando era niño en querer se futbolista profesional y jugar un Mundial. Era una idea que su papá compartía, pero que no pensó que fuera a lograr.

“Nunca pensé que lo fuera lograr y ahora me da mucho gusto por él, por todo lo que ha trabajado, por su disciplina”.

“Vaya partido, fue muy complicado, pero no me gustó que saliera Oribe”, comentó Doña Julieta, mientras su esposo insistía en lo trabado que había estado el juego. Ambos contentos por la actuación de su hijo.

Esta vez a Don Miguel le dieron permiso en su trabajo para ausentarse, también quiso estar en casa para ver el partido con los suyos y recordar anécdotas de cuando Oribe era niño, de cuando su madre prefería que estudiara, pero al final terminó dándole su apoyo para lanzarse a la aventura que hoy hace realidad.

Contra Croacia, la familia Peralta Morones hará el mismo ritual, con los invitados y demás, dispuestos a ver a México calificar a la siguiente ronda.