Olvidar… indicio de deterioro cognitivo

En su forma típica se caracteriza por la pérdida de la memoria inmediata y de otras capacidades que se presentan a medida que las neuronas mueren.
La patología puede aparecer desde los 60 o 70 años de edad, sin embargo es más frecuente en personas de 80 años.
La patología puede aparecer desde los 60 o 70 años de edad, sin embargo es más frecuente en personas de 80 años. (Especial)

Guadalajara

Olvidar ciertos datos, nombres, o acciones que se realizaron recientemente suele relacionarse con una condición normal que presentan tarde o temprano las personas de la tercera edad. Sin embargo, para los médicos representa un foco rojo que podría indicar que la persona comienza un proceso de demencia, que incluye la posibilidad de que se trate de Alzheimer.

Mañana se conmemora el Día Mundial del Alzheimer, enfermedad de la que se tiene registro en el mundo desde hace 108 años. El doctor Martín Dávalos, especialista en Geriatría y presidente de la Asociación Médica de Jalisco, señaló que la enfermedad representa un problema de salud pública, y la conmemoración tiene el fin de crear conciencia sobre la necesidad de lograr una detección oportuna, de ofrecer atención adecuada a los pacientes y de la capacitación de la familia y de quienes los cuidarán.

El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa que se manifiesta con deterioro cognitivo y trastornos de la conducta. En su forma típica se caracteriza por la pérdida de la memoria inmediata y de otras capacidades mentales que se presentan a medida que las neuronas mueren, por lo que diferentes zonas del cerebro se atrofian, explicó el médico, “a eso se debe el hecho de tener olvidos, de que la persona pregunte varias veces lo mismo, que no sepa a qué estamos hoy, ni qué año es. En la primera etapa de la enfermedad, de las cuatro que tiene, el paciente deja de “grabar”, es decir, pierde la memoria reciente. La memoria histórica se preserva, por eso al preguntar a la persona qué comió ayer o qué desayunó hoy, no recuerda, pero sí recuerda su fecha de nacimiento, la de matrimonio, o los nombres de sus hijos, por ejemplo”, señaló el médico, quien añadió que en la segunda etapa se daña la memoria histórica y en las dos últimas desaparece.

La enfermedad suele tener una duración aproximada de diez años después del diagnóstico, aunque varía dependiendo de la severidad del padecimiento en el momento en que se hace el diagnóstico, ya que muchas veces llegan con el problema muy avanzado. Martín Dávalos indicó que aunque el Alzheimer puede aparecer desde los 60 o 70 años de edad, lo más frecuente es que se presente a partir de los 80 años.

A medida que el Alzheimer avanza, ésta provoca problemas paralelos, dijo el médico. “Hay personas que olvidan que ya comieron y vuelven a comer o que olvidan que deben alimentarse, por eso hay pacientes obesos y otros desnutridos. Además llegan padecer depresión y otros problemas y complicaciones.

El médico dijo que el Alzheimer es una de las enfermedades de demencia incurable, pero con tratamiento médico, las dos primeras etapas pueden prolongarse, con lo que la calidad de vida del paciente será buena durante mucho tiempo.

Subrayó que el proceso de envejecimiento no tiene nada que ver con problemas de olvidos, “la persona puede tener 100 años y no olvidar nada, o tener 70 u 80 empezar a olvidar cosas, esa persona podría tener alguna demencia y hay que acudir con un médico, porque la idea de que los viejitos tienen olvidos es un error”.