El Old Town Farmers Market brilla en su nueva sede

Desde el mes de noviembre del 2013 la nueva sede es en la Plaza Lázaro Cárdenas de Puerto Vallarta.
El mercado es eje de la economía de muchos vallartenses que han encontrado en el arte de comerciar directamente con el consumidor
El mercado es eje de la economía de muchos vallartenses que han encontrado en el arte de comerciar directamente con el consumidor (Guillermo Gómez Pastén)

Puerto Vallarta

La Plaza Lázaro Cárdenas en la Zona Romántica de Puerto Vallarta, se ha convertido en los últimos años en un interesante punto de encuentro entre lamulticulturalidad de la ciudad y la identidad propia de la ciudad.

Es una plaza cuyo espacio ha sido muy significativo para la vida cotidiana del vallartense y hoy es sinónimo de paseo y recreación.

En febrero se celebra allí el Festival del Vino, en mayo el Festival de la Bugambilia y a lo largo del año hay muchos eventos más.

Cada fin de semana la plaza recobra vida. Los viernes llega la alegría de la fiesta mexicana. Un evento en el que confluyen las artes escénicas con la gastronomía local a partir de las 7 de la noche. Algunos de los mejores restaurantes de la ciudad se dan cita para presentar platillos con carácter mexicano.

La plaza cambia de rostro los sábados a partir de las 10 de la mañana cuando se convierte en una auténtica romería. Desde hace varios años nació el mercado de los sábados, comúnmente denominado Old Town Farmers Market por la fuerte influencia multicultural que se presenta en Puerto Vallarta desde hace más de 70 años.

El Farmers Market tiene pocos años de vida y nació con el concepto de sólo productores o creadores directos. Sus orígenes se enraizaron en la misma zona, pero en otra ubicación. Desde el mes de noviembre del 2013 la nueva sede es en la Plaza Lázaro Cárdenas.

Con el cambio vino una dinámica diferente y de ser un mercado callejero se constituyó en un mercado que se asemeja los que se instalan en muchos sitios del mundo, hay quien dice que como los mercados de San Ángel y Coyoacán en el Distrito Federal.

El de Vallarta tiene un sello de identidad. Lo que se ofrece es hecho a mano, creado, cultivado, cocinado, directamente por el vendedor, de manera que no hay intermediarios. Se trata de productos de calidad generados con el cuidado, atención y esmero de quien lo produce.

El mercado es eje de la economía de muchos vallartenses que han encontrado en el arte de comerciar directamente con el consumidor, una forma de vida en la que ofrecen un pedacito de su esencia y creatividad. Joyas, accesorios, cojines, ropa, adornos, alimentos procesados, alimentos frescos, alimentos para consumo directo, artículos para decoración, son sólo algunas de las variantes que se pueden encontrar en este espacio casi lúdico, donde la pupila se recrea con las más diversas estampas entre el ajetreo de la gente, el ingenio de los comerciantes y la imaginación de los creadores.

Los sentidos agudizan sus destrezas para reconocer tal o cual olor, degustar sabores favoritos de tacos, tamales, pizzas y pasteles o explorar nuevas experiencias gastronómicas de cocinas lejanas como la ucraniana.

Recorrer este mercado es casi un ritual para muchos que ansían la llegada de los sábados para comprar pan integral casero, hierbas finas, frutas y verduras frescas de la estación, salsas, café orgánico, flores recién cultivadas. Se encuentran productos de origen hindú, chino, tailandés y evidentemente mexicanos, pero también perogies típicos de Ucrania hechos en base a papa y cebolla.

Hay relojes de madera hechos a mano con pirograbado que es como una filigrana que recorre la madera de pino para marcar las horas. Hay adornos de vidrio emplomado, telas pintadas a mano, pareos con vistosas figuras, piezas de arte llamadas tellografías, joyería en plata, probióticos exóticos, aguas de sabores, masajes, pasteles, brownies.

El Old Town Farmers Market es una ventana hacia lo que hoy por hoy es Puerto Vallarta.