Comerciantes viven un ‘calvario’ por atraso de obras

Dueños de negocios ubicados sobre la avenida Morelos de Torreón coincidieron que las ventas han disminuido hasta en un 50%, debido a la tierra y a la falta de un paso peatonal.
Los trabajos están programados para durar 6 a 8 semanas.
Los trabajos están programados para durar 6 a 8 semanas. (Haide Ambriz Padilla )

Torreón, Coahuila

Al realizar un recorrido por los distintos comercios que están sobre la Avenida Morelos y que están siendo afectados de nueva cuenta por las reparaciones a esta vía, coincidieron que las ventas se han desplomado hasta en un 50 por ciento o más, además que la tierra y la falta de un paso peatonal dificultan el acceso a sus comercios, por lo que exigieron que las obras concluyan los más rápido posible.

"Es muy desagradable la tierra en la puerta de nuestros negocios, la mayoría nos dedicamos a la venta de comida, esto viene a desplomar las ventas".

Los trabajos están programados para durar 6 a 8 semanas, esperamos que las autoridades cumplan su parte y se respeten los tiempos, de lo contrario sería un martirio para los comerciantes estar sosteniendo los comercios, sin entradas de dinero, señaló la encargada de la Octava.

"Esperamos que esta vez sí lo hagan bien y no se tarden tanto. Los encargados de supervisar deberían de estar atentos a las mejoras semana tras semana, para que no se alargaran los tiempos".

Por su parte Manuel Chávez Sosa, dueño de un negocio de fotografía, manifestó que está de acuerdo con la dueña de la zapatería Capri, quien señaló que los clientes huyen del sector por la tierra, por falta de estacionamiento o de banquetas.

Explicó que mandaron una hoja de la presidencia, mientras estuvieran las obras se condonarían impuestos, sin embargo dijo que hoy fueron a cobrar del SIEM. "Los clientes se van, estamos poniendo de nuestras bolsas a este paso no vamos aguantar y tendremos que cerrar o mudarnos".

Hizo un exhorto a las autoridades municipales para no abrir más calles de las que pueden trabajar, sin mencionar que los trabajadores no están supervisados y rompen tuberías, clausuran otras, convirtiéndose en un calvario.

Las encargadas de un negocio de belleza, señalaron que las ventas se desplomaron en un 80 por ciento, es un lugar muy recurrido por las personas, sin embargo con las obras piensan que el negocio está cerrado y no se toman la molestia de ir a buscar estacionamiento y pasar el campo de piedras y escombros.

"Esperamos que esta vez sí lo hagan bien y no se tarden tanto. Los encargados de supervisar deberían de estar atentos a las mejoras semana tras semana, para que no se alargaran los tiempos".