Obras de malecón destruyen la playa

Una presunta mejora en el malecón de Barra de Navidad está minando la playa y afecta las estructuras colocadas para restaurarla de la erosión marina que la desapareció en 2013.
La denuncia es contra la empresa Grupo Cimentaciones Profundas.
La denuncia es contra la empresa Grupo Cimentaciones Profundas. (Cortesía)

Guadalajara

Barra de Navidad, uno de los sitios turísticos emblemáticos de Jalisco, y posiblemente el que más ha sido afectado por decisiones desarrollistas en los últimos 40 años para generar negocios de corto plazo, enfrenta nuevamente el expediente de la destrucción de su playa.

Esta vez no son huracanes violentos ni obras de infraestructura para empresas turísticas que alteran las condiciones naturales y de modo gradual erosionan la línea costera: se trata de un proyecto de “mejoras” encargado por el gobierno del estado, que pretende rediseñar el malecón, con una inversión de 20 millones de pesos, y que está dando al traste con los trabajos de reconstrucción que comenzaron desde 2013 a un costo superior a 160 millones de pesos, de acuerdo a la denuncia que envió el Departamento de Zonas Costeras de la UdeG a la delegación de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).

La denuncia es contra la empresa Grupo Cimentaciones Profundas por daños, “generados al ecosistema de la barra de arena de la localidad Barra de Navidad, Jalisco, que separa el mar de la laguna del mismo nombre”, lo que incluye “excederse en las obras autorizadas en la exención de presentación de la manifestación de impacto ambiental para la rehabilitación del malecón; además, por ir en contra de las obras autorizadas en la exención de presentación de la MIA (Manifestación de Impacto Ambiental) para el reforzamiento del pedraplén que protege a dicho malecón”, señala el documento, del que MILENIO JALISCO obtuvo copia.

¿De dónde deriva esa obra polémica? “Se presentó a este departamento a mi cargo un proyecto de rehabilitación de la escollera y del malecón con la finalidad de conocer nuestra opinión técnica. Misma que fue positiva ya que se trataba de un proyecto que no implicaba la modificación de la barda y pedraplén asentados en el frente de playa del mismo, ni generaban un debilitamiento ni modificación en la constitución y estructura de la barra de arena. Se trataba de un proyecto para mejorar la imagen del malecón, el cual no tenía ninguna afectación a la infraestructura de protección ya construida”, señala.

De manera que “se apoyó la gestión ante la Semarnat [Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales] para que se emitiera una exención de presentación de la MIA correspondiente […] colateralmente, dado que algunas de las rocas del pedraplén se desprendieron debido a la fuerza del huracán Patricia, este departamento apoyó también la gestión del gobierno del estado […]  con el fin de reforzar el pedraplén, es decir, colocar de nuevo las piedras desprendidas del mismo y volver a inyectar polímero con el objetivo de mantenerlas unidas”.

Hasta ese punto “todo marchaba bien y que estábamos en camino de recuperar la playa, desazolvar la laguna, mejorar la imagen de Barra de Navidad y con ello fortalecer la alicaída economía local […] durante la realización de todas estas obras, este departamento a mi cargo realizó el monitoreo biológico y de calidad del agua y de los sedimentos, concluyéndose que no sólo existió un impacto ambiental negativo mínimo y reversible a corto plazo, sino que los geotubos colocados dentro del mar tuvieron un impacto positivo al generar nuevo hábitat marino lo cual favoreció el incremento de la biodiversidad y el establecimiento de comunidades de peces e invertebrados en la zona de los geotubos”.

Sin embargo, las cosas no marcharon. Como dato previo, el departamento denunció el 29 de febrero de 2016 a la empresa, “por el vertimiento de piedra caliza en el pedraplén del malecón de Barra de Navidad”.

Este 18 de abril, se agregó “una denuncia por los daños ambientales generados a la barra de arena del malecón de Barra de Navidad […] dicha barra está siendo excavada en su frente marino, se está retirando la barda de protección así como el pedraplén que protege a todo el malecón. Tanto es el daño, que ya la barra se debilitó; tal y como se observan en las fotografías [adjuntas] las excavaciones provocaron un rompimiento de la barra y está brotando agua en estos hoyos, excavados con el pretexto de colocar una nueva barda. Estas acciones no están contempladas en las exenciones otorgadas por la Semarnat, no se cuentan con los permisos y autorizaciones para realizarlas, y por lo tanto constituyen un delito ambiental”, advierte el texto.

“Un delito muy grave ya que desestabilizaron una estructura natural que, de acuerdo a investigaciones de la UNAM, se constituyó en los últimos 10 mil años, en el Holoceno Tardío. Estas obras están destruyendo en unos cuantos días lo que la naturaleza tardó 10 mil años en construir”, pone en relieve.

Y si se pretendía el reforzamiento del pedraplén, lo cierto es que “estas obras en vez de reforzar dicha estructura de protección, están destruyéndolo, poniendo en riesgo la barra de arena misma, así como a la infraestructura y a vidas humanas”.

Por otro lado, “de acuerdo a las observaciones y muestras que se han obtenido del lugar de las obras, para la construcción de una nueva barda de protección se está utilizando piedra caliza, cuyo desgaste en contacto con agua de mar le da una vida útil menor y termina desintegrándose; también, se está utilizando un cemento que al contacto con el agua marina se deteriora rápidamente. Además, como lo señala la literatura científica y muchos ejemplos en nivel internacional, y tal y como le sucedió a la barda original del malecón, este tipo de bardas no son útiles para la protección de la infraestructura litoral, y terminan colapsándose en la mayoría de los casos”.

Adicionalmente, “la empresa no cuenta con un programa de manejo y disposición de los polímeros que se están desprendiendo por la destrucción del pedraplén, y estos se encuentran dispersos tanto en la playa como en el mar. Este material fijo en el pedraplén, no representa problemas de toxicidad, sin embargo suelto es un peligro para la fauna terrestre y acuática”.

Es la playa de Barra, amenazada una vez más, por obra de los hombres.

Cronología

2011 “A raíz de una serie de fuertes marejadas de fondo registradas de junio a agosto de 2011, aunado al paso del huracán Jova el 9 de octubre de ese mismo año, la playa sufrió una fuerte erosión y el mar golpeaba directamente la infraestructura asentada […] no se recuperó en los años siguientes”

2013 “Otra serie de fuertes marejadas golpeó esta misma playa, provocando daños a dicha infraestructura; y por otro lado se observó un acelerado proceso de azolvamiento en el vaso de la laguna Barra de Navidad”. En septiembre de 2013 se emiten las recomendaciones de un Comité Técnico Científico, constituido por investigadores de la Universidad de Guadalajara, la UNAM, el IPN, la Universidad de Colima. Sus conclusiones: “Se mencionaba que la cuenca del río Arroyo Seco, la laguna, la playa y el mar constituían una unidad funcional, por lo que cualquier alteración a alguno de los componentes repercutiría en los demás. También se concluyó que era necesaria la realización de una serie de acciones urgentes y apremiantes, entre ellas la recuperación de la playa de Barra de Navidad y el desazolve de la laguna”

2014 La Unidad Estatal de Protección Civil y Bomberos emitió una emergencia “ya que con base en dictámenes técnicos elaborados por el Instituto de Ingenierías de la UNAM y por este Departamento, se concluía que estaban en riesgo vidas humanas e infraestructura litoral en caso de sufrir otra serie de marejadas o huracanes. Además en el dictamen técnico de la UNAM, se mencionaba que existía un gran riesgo de que el mar terminara por romper la barra de arena que separa la laguna del mar, lo que conllevaría la pérdida de vidas humanas y de la infraestructura asentada en la misma”

2015 Se establece dentro del mar “geotubos rellenos de arena a 80 metros de la playa con el fin de restarle fuerza al mar, el cual golpeaba de manera directa la infraestructura litoral; la colocación de un pedraplén de 500 metros de largo frente a esta infraestructura y el malecón, el cual está constituido por roca basáltica aglomerada por medio de modernos polímeros, el cual absorbiera el golpeteo de las olas; así como el dragado de la laguna Barra de Navidad con el doble fin de desazolvar y que el producto del mismo se vertiera en la playa con el objetivo de recuperarla”

2015 Junio a octubre. “Otra serie de fuertes marejadas que se presentaron en el verano, así como el paso del huracán Patricia (categoría 4/5), si bien generaron que se perdiera la arena de la playa, demostraron de manera inequívoca que los geotubos y el pedraplén construido a lo largo de 500 metros de playa protegieron el malecón y la demás infraestructura, no se presentaron daños a prácticamente ninguna de ellas y no se sufrieron pérdidas de vidas humanas”

2016 Comienza la destrucción de esa obra de protección para el “nuevo malecón”