Manifestantes confrontan al Obispo Raúl Vera

Los feligreses de la Parroquia de Ojo de Agua irrumpieron en la misa del pasado domingo, que era oficiada por Monseñor Vera, para recriminarle la renuncia del Padre Álvarez.
Manifestaciones de feligreses en Saltillo.
Manifestaciones de feligreses en Saltillo. (Ana Ponce)

Saltillo, Coahuila

Luego de tres meses de la renuncia del Padre Humberto Álvarez al sacerdocio y su salida de la Iglesia del Ojo de Agua en medio del misterio y los escándalos, sus fieles seguidores emprendieron acciones con las que pretendían ejercer presión en el obispado para que el presbítero regresara a la parroquia.

El representante ante la Santa Sede de la provincia eclesiástica en la que se encuentra Saltillo, es el Nuncio Apostólico.

Desde el momento en que se hizo pública la decisión del sacerdote, el obispo Raúl Vera López se lavó las manos, diciendo que era una decisión que había tomado el propio padre y en la que él no había intervenido, la determinación final sería dada por la Santa Sede.

Decía desconocer los motivos del padre, pero respaldaba su derecho a renunciar al sacerdocio, insistía en que regresarlo a la Parroquia no estaba en sus manos pues la solicitud de dispensa no había llegado a él, sino que fue entregada directamente al Papa Francisco.

Ante estas declaraciones, los seguidores del Padre Humberto no quedaron conformes, contrario a ello estaban convencidos que el Obispo había obligado a Humberto a renunciar y a través de las redes sociales convocaron a llevar su movimiento más allá del barrio del Ojo de Agua.

A través de las redes sociales convocaron a manifestarse en la catedral de Saltillo en la misa dominical de la una de la tarde, que es oficiada por Monseñor Vera, el primer intento falló pues el obispo en ese primer domingo de junio no presidió la celebración litúrgica.

Sin embargo, este domingo por fin lograron su objetivo, se hicieron presentes, vistiendo de blanco, en la misa en la catedral de Santiago para escuchar el mensaje que compartía Vera López y pedirle el regreso del padre Humberto a la parroquia del Ojo de Agua.

Con la firme idea de que la decisión estaba en el Obispo, interrumpieron el canto de las mañanitas interpretado por el coro de la iglesia para reclamar la reinstalación del presbítero Álvarez Saucedo.

Con gritos, era un grupo de 50 personas las que señalaban al obispo Vera como responsable de la salida del sacerdote, confrontaron a Monseñor, quien intentaba explicarles que era una decisión que estaba fuera de sus manos.

Aseguró que las cosas se hicieron correctamente, dijo que mantiene una relación con el sacerdote, diferente a la relación que tiene con los seguidores del padre Humberto.

Una pequeña cuestionó al Obispo con respecto a que si aceptaría al sacerdote de regreso en caso de que así lo deseara, a lo que Monseñor respondió que si la conciencia de Álvarez así se lo permite, sería decisión del propio presbítero por lo que deberían preguntarle a él personalmente.

Con la firme idea de que la decisión estaba en el Obispo, interrumpieron el canto de las mañanitas interpretado por el coro de la iglesia.

Luego de que los ánimos volvieron a la calma, finalmente pudo expresar que el padre Humberto acudió ante la Santa Sede a presentar su renuncia, por lo que de acuerdo a las estructuras de la iglesia católica, el representante ante la Santa Sede de la provincia eclesiástica en la que se encuentra Saltillo, es el Nuncio Apostólico, "en ese terreno está él, ya no está en mi autoridad".

Aunque Milenio intentó contactar a los feligreses que exigen el regreso del Padre Humberto, para conocer las acciones que emprenderán ahora que conocen que no corresponde al obispado saltillense la decisión de reincorporar al sacerdote, se negaron a dar entrevistas, pues aseguraron que con la manifestación que habían realizado el domingo habían causado problemas a Álvarez Saucedo, por lo que no pretendían empeorar la situación.