Desde el Congreso, Obispo de Saltillo demanda reforma migratoria

Raúl Vera López advierte que en México sigue una política pública "conservadora" que genera pobreza y es intolerante a la migración.
El Obispo Raúl Vera en el Congreso de Coahuila.
El Obispo Raúl Vera en el Congreso de Coahuila. (Agencia Infonor)

Saltillo, Coahuila

Desde la tribuna del Congreso del Estado, el obispo de Saltillo, Raúl Vera López, pidió a los legisladores coahuilenses impulsar una ley que permita a los migrantes centroamericanos el libre tránsito para llegar a la frontera con Estados Unidos, además la posibilidad de tener una estancia temporal en el país y acceder a los servicios de salud y apoyo legal.

En un hecho histórico por la participación de un jerarca religioso en la tribuna del Congreso, que tiene como antedecente más cercano el de 1810 cuando el sacerdote Miguel Ramos Arizpe fue electo diputado por Coahuila para participar en las Cortes de Cádiz, el Obispo advirtió que México sigue una política pública "conservadora" que genera pobreza y es intolerante a la migración.

"La xenofobia es una ira en contra de los migrantes. Xenofobia y racismo son provocados por las políticas discriminatorias injustas, que deciden quién debe vivir y quién no. La gente se va porque no puede vivir, eso pasa en Centroamérica, en África, esas políticas injustas, es lo que provoca la necesidad de migrar, es la migración forzada", aseguró.

Dijo que el Congreso de Coahuila tiene enfrente "una oportunidad histórica" para impulsar una serie de modificaciones legales, a fin de que los migrantes dejen de ser criminalizados por su condición y el fenómeno que generan se atienda desde una perspectiva de derechos humanos.

"México se distingue de otros países porque hay una matanza de migrantes; las políticas de los países hacen creer que la migración es un problema, una calamidad, pero la migración no es ninguna amenaza, ni una calamidad para los países de residencia, sino que constituye un aporte económico, social y cultural inestimable", destacó.

Vera cuestionó que mientras en Norteamérica se permite el libre tránsito de mercancías, por ahora es imposible que lo hagan seres humanos y consideró que en México las reglas de atención al fenómeno migratorio las impone Estados Unidos.

"Las políticas migratorias mexicanas sufren la contaminación del tono subido desde la perspectiva de la seguridad nacional con que se maneja en el terreno de la migración el vecino país del norte, especialmente a partir de la caída de las torres de Nueva York. Cuando se endurecen las políticas migratorias de Estados Unidos, México se comienza a convertir en el cementerio de migrantes. Estamos ayudando a la seguridad de allá arriba", acusó.

En una intervención de más de 40 minutos, el prelado consideró que México contribuye con Estados Unidos para detener la migración mediante una "guerra de baja intensidad", "una guerra de guerrillas" en la que los verdugos son policías que entregan a los centroamericanos a la delincuencia organizada, y agentes de seguridad ferroviaria que los golpean y asesinan.

"Los ferrocarriles se paran para que suban (los delincuentes) a cobrarles 100 dólares y el que no da, lo arrojan con el tren caminando", aseguró.

Monseñor Vera se refirió a los migrantes como "verdaderos héroes y heroínas", víctimas de un sistema explotador semejante al de la Colonia, cuando los españoles aniquilaron a comunidades completas de nativos, pues no los consideraban seres humanos ni racionales.

Su discurso lo escucharon legisladores locales, funcionarios públicos encabezados por el secretario de Gobierno, Armando Luna, magistrados del Tribunal Superior de Justicia, religiosos, seminaristas y activistas de derechos humanos.

El presidente de la Junta de Gobierno del Congreso Estatal, Eliseo Mendoza Berrueto y el coordinador de la comisión de Derechos Humanos, Edmundo Gómez Garza, se comprometieron a explorar la posibilidad de impulsar desde Coahuila una ley federal de atención humanitaria a los migrantes.