“Todos seguiremos construyendo la paz”

José Fortunato Álvarez Valdez, manifestó que de los saldos que dejó la etapa de violencia, se comprometió a trabajar para seguir construyendo la paz que merece la región.
José Fortunato Álvarez Valdez es el segundo Obispo que llega a la Diócesis de Gómez Palacio.
José Fortunato Álvarez Valdez es el segundo Obispo que llega a la Diócesis de Gómez Palacio. (Aldo Cháirez)

Gómez Palacio, Durango

Al tener un análisis del entorno social de La Laguna, el nuevo Obispo de Gómez Palacio, José Fortunato Álvarez Valdez, manifestó que de los saldos que dejó la etapa de violencia, como los ha dejado en todo el país, se comprometió a trabajar para seguir construyendo la paz que merece la región.

Señaló que la iglesia católica tiene la fuerza del evangelio si bien se sabe que esta zona había sido muy golpeada por la violencia, también están ciertos que no es la única, sino que otras que también sufrieron por ello, como Mexicali de donde él proviene.

Expresó que como iglesia católica siempre, más que considerarse un reto, tendrán la obligación de ser constructores de la justicia y de paz.

El nuevo Obispo, de 47 años de edad, egresado con maestría en Derecho en la Universidad Iberoamericana, así como en Filosofía en la Universidad Pontificia a donde acudió luego de graduarse en el Seminario.

Además hasta hace poco fue catedrático de la Universidad Autónoma de Baja California, solicitó tiempo para responder a preguntas sobre el aborto y los matrimonios entre personas del mismo sexo, al considerar que no se vería correcto que a su llegada se desviara el tema de su bienvenida abriendo con temas polémicos.

"Te pediría tiempo para responder a esas preguntas, con mucho gusto, pero de momento quisiera pedirles que en este día nos sumemos todos a la alegía del pueblo de nuestra Diócesis", respondió.

Expresó que como iglesia católica siempre, más que considerarse un reto, tendrán la obligación de ser constructores de la justicia y de paz, lo que deben de hacer con el compromiso de estar cerca de la gente, de las víctimas y de todas aquellas personas que sufren por causa de la violencia.

"Así que la construcción del tejido social esa nunca termina, así es que vamos a sumarnos a ello y la gente, desde el lado espiritual, siempre espera estarse animando constantemente. Así que el mensaje que un Obispo trae a un pueblo, a una Diócesis y a sus municipios es seguir trabajando en la construcción del reino de Dios", dijo.

Se comprometió a ejercer un trabajo intenso a favor de las vocaciones sacerdotales y el llamado será ese para convocar a las personas que estén bautizadas y sientan la vocación de servir a Dios.