"Recuperamos los espacios arrebatados por el miedo"

El Obispo de la Diócesis de Torreón, José Guadalupe Galván Galindo, deseó épocas de paz y conciencia para las familias laguneras, esperando que los tiempos cambien para bien.
Obispo de la Diócesis de Torreón, José Guadalupe Galván Galindo
Obispo de la Diócesis de Torreón, José Guadalupe Galván Galindo (Manuel Guadarrama)

Torreón, Coahuila

"2015 será el Año de la Familia y nuestra fe y el reconocimiento está con los jóvenes que son creativos, solidarios y entusiasta, a quienes no siempre se les valora adecuadamente".

"Que este año han salido a la calle a participar en paz y con esperanza por causas justas", dijo el Obispo de la Diócesis de Torreón, José Guadalupe Galván Galindo en su mensaje de fin de año.

"Recuperemos los espacios que nos fueron arrebatados por el miedo y la inseguridad. Sigamos orando por la paz en nuestra región y nuestro país".

"Con gozo vemos una participación más activa y consciente de un gran sector de nuestra sociedad lagunera, que busca transformar las realidades que afectan a nuestra región". 

El sacerdote añadió "en muchas comunidades, no solo se hace oración por la justicia y la paz, también se crean espacios para sanar las heridas causadas por la descomposición social".

E invitó a los comarcanos a "que volvamos a recuperar los valores humanos y cristianos, que se han perdido a causa del abandono de Dios en nuestras familias".

"Fortalezcamos los lazos familiares y parroquiales: que nadie se sienta extraño o rechazado en su propia comunidad".

José Guadalupe Galván añadió: "el Papa Francisco, en su mensaje por la Jornada Mundial de la Paz, nos invita a globalizar la fraternidad, dijo que la globalización de la indiferencia, que ahora afecta a la vida de tantos hermanos y hermanas".

"Nos pide que seamos artífices de una globalización de la solidaridad y de la fraternidad, que les de esperanza y los haga reanudar con ánimo el camino, a través de los problemas de nuestro tiempo y las nuevas perspectivas que trae consigo , y que Dios pone en nuestras manos".