Obesidad y malos hábitos ocasionan problemas de sueño

Dormir menos de 6 horas de sueño puede aumentar la mortalidad y desencadenar afectaciones en la memoria, a nivel cardiovascular, anomalías en el crecimiento, baja de defensas entre otros cuadros

Guadalajara

Los problemas de obesidad y sobrepeso ocasionan trastornos en el sueño de acuerdo a Daniel Hernández Gordillo, titular de la Clínica del Sueño del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en el estado de Jalisco. 

Los hombres son lo que mayormente padecen alteraciones a la hora de dormir. Un ejemplo es el apnea que se caracteriza por el cese de la respiración por algunos segundos mientras se duerme. Se estima que el 25 por ciento de la población masculina mayor a 40 años de edad la padece. 

Se presenta sobre todo en aquella personas que registran obesidad y el sobre peso y enfermedades asociadas como lo es la hipertensión arterial. Otro de los problemas de sueño más común es el ronquido. 

Al principio del 2005 cuando fuera abierta la Clínica del Sueño en el Centro Médico, la incidencia de alteraciones en el sueño era de un cuatro por ciento en varones y dos por ciento en mujeres. Actualmente se registra 24 por ciento en hombres y 17 por ciento en sexo femenino. 

Otros de los trastornos más frecuentes atendidos en la Clínica del Sueño del IMSS Jalisco son el insomnio y el Síndrome de Piernas Inquietas. El primero precisó Hernández Gordillo se caracteriza por dificultad para conciliar el sueño, por levantarse muy temprano o bien por tener microdespertares nocturnos.

El Síndrome de Piernas Inquietas normalmente ataca al paciente por las noches, mientras no realiza ninguna actividad. Hernández Gordillo informó que actualmente la Clínica del Sueño,  realiza 800 estudios de diagnóstico por año. 

La mayoría de personas adultas requieren entre 7 y 8 horas de sueño diariamente para mantener una salud óptima, advirtió que dormir menos de 6 horas de sueño como ocurre actualmente en muchos casos puede aumentar la mortalidad y desencadenar afectaciones en la memoria, a nivel cardiovascular, anomalías en el crecimiento, baja de defensas y problemas metabólicos, entre otros cuadros nocivos. 

Para mantener una higiene de sueño,  se deben adoptar hábitos saludables como acostarse a dormir y levantarse todos los días a la misma hora, no realizar ejercicio físico antes de acostarse ni tomar sustancias estimulantes como el café, teína o chocolate, reducir la iluminación en la habitación y excluir de ella todo tipo de dispositivos como teléfonos celulares, tablets o computadoras; también señaló que  es recomendable tener una especie de “ritual” antes de ir a la cama para que el cerebro “registre” que es hora de descansar.