Trabajadores de la calle afectados por Reglamento Vial

Darío Arguijo Guevara, de 47 años edad, es una de las tantas personas que se ganan la vida en la calle. Él, que es carromatero, se ve afectado por la nueva reglamentación, y no será el único.

Torreón, Coahuila

"Haz el paro hijo, haz el paro", es la manera con la que le habla Darío Arguijo Guevara, de 47 años edad, a su caballo de 14 años, el cual estira un carromato junto con una yegua de apenas dos años.

"Me gano entre 200 a 250 pesos diarios en días buenos, pero no siempre están buenos y en ocasiones no me llevó nada", dijo Darío Arguijo.

Darío Arguijo, carromatero de toda la vida, quien acarrea escombro y material de construcción, tiene conocimiento del nuevo Reglamento de Movilidad Urbana, el cual regula el tránsito de este tipo de vehículos de atracción animal, por lo que ya esta buscando otra opción de trabajo debido a que los horarios establecidos para los carromateros están restringidos, sobre todo en vialidades de mucha afluencia vehicular. 

A partir de la entrada en vigor de este nuevo reglamento, lo vehículos de atracción animal no podrán circular sobre los bulevar, avenidas y calzadas de la ciudad, en horarios críticos de tráfico.

En caso de que algún camorromato no acate la disposición, se hará acreedor a sanciones administrativas y se retirará el vehículos sin animales, el cual será asegurado en los patios del corralón municipal.

"Nos dijeron que nos darían chanza hasta el quince de enero del próximo año 2015, además nos prometieron que nos facilitarían camionetas para seguir trabajando pero en otro oficio", explicó Darío Arguijo, quien enfatizó que es única fuente de trabajo para subsistir en la vida.

"No estoy en contra del progreso de una ciudad, pero lo que no me parece justo, es que los gobiernos no realicen un estudio de campo para detectar alguna problemática y así dar una solución certera."

"Fíjese, ganamos muy poco y luego nos quieren dejar sin jale, pues como que no es justo, ya que es el único trabajo que tengo, además toda mi vida me he dedicado a trabajar el carromato desde que yo tenía tres años", dijo con nostalgia el carromatero, el cual explicó que su papá también tenía un carromato y lo llevaba a trabajar. 

El señor Arguijo aseveró que invierte más de 800 pesos, en la alimentación de la "Chillona" de dos años de edad y del "Negro" de 14 años cuyos animales comen pura alfalfa, además de las consultas del veterinario que cobra la de 700 pesos, más el medicamento.

Explicó que no está en contra del progreso de una ciudad, sabe que en cualquier momento todo cambia para bien, pero lo que no le parece justo es que los gobiernos no realicen un estudio de campo para detectar alguna problemática y así dar una solución certera, ya que considera que su trabajo tiene una participación dentro de la sociedad.

También dejó en claro que en base a su carromato ha sacado adelante a seis hijos y a su esposa, asimismo, aseguró su tercera hija está por culminar una licenciatura que la ha pagado con un gran esfuerzo.