Nuevas políticas para salvar el lago de Chapala

Fortalecer organismo intermunicipal y plantear gestión integral del agua son las metas tanto en la cuenca propia como en toda la región del Lerma, dice Ruiz Mejía.
La titular de la Semadet señala que el reto "es la recuperación de espacios productivos"
La titular de la Semadet señala que el reto "es la recuperación de espacios productivos" (AP)

Guadalajara

El lago de Chapala necesita un viraje en el modo en que es utilizado y gestionado por sus usuarios humanos y por las autoridades políticas de Guadalajara y de toda la región del Lerma, admitió ayer la titular de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial de Jalisco, Magdalena Ruiz Mejía.

El complejo problema de la contaminación por agroquímicos y la posible desaparición de diez de sus 29 especies de peces nativos son señales de alarma para empujar a esas transformación, lo que significa no mirar al embalse como un simple depósito de agua, reconoció (MILENIO JALISCO, 22 de mayo de 2014).

En lo local, “a nivel de política pública la apuesta va a ser establecer una visión de cuenca, ecosistémica, de un lago vivo, donde el eje sea no solamente el agua y su nivel, sino todos sus bienes ambientales, […] con Aipromades [Asociación Intermunicipal de Promoción del Medio Ambiente y el Desarrollo Sustentable, integrada por municipios de la ribera], vamos a empezar a trabajar para hacer nuevamente el convenio, con una aportación de dos millones de pesos para que esta intermunicipalidad sea más solvente y vamos a fortalecer su trabajo técnico”, dijo.

Pero es insuficiente quedarse en el ámbito de una entidad que sólo posee 7 por ciento de la cuenca que alimenta al mayor embalse natural del país. Por eso, el gobierno de Jalisco llevará a las mesas de discusión de la región Lerma —que se comparte con los estados de México, Querétaro, Guanajuato y Michoacán— la urgencia de implementar la gestión integral del agua, lo que significa que los usos económicos se subordinen a las capacidades de la naturaleza. La premisa: “Un río vivo siempre lleva agua”, lo que obliga a discutir el tema del gasto ecológico.

“A nosotros nos va a tocar que se reconozca a Chapala como el sitio Ramsar que ya es; y es que esta convención nos obliga a generar estrategias del manejo sustentable en la cuenca, recuperar el ecosistema de manera integral para que se convierta de manera permanente en un hábitat de especies silvestres, […] desde esa visión del lago vivo salen los procesos productivos, el turismo la agricultura, toda la economía…”.

La funcionaria reconoció que la aportación del estudio que lideró la organización civil Corazón de la Tierra es demostrar que la visión meramente hidráulica de una cuenca es insuficiente, y por ello, las plantas de tratamiento instaladas en los últimos 25 años no resuelven la grave contaminación que se aloja de forma constante en el vaso lacustre.

Una posibilidad va por ensayar sistemas de saneamientos más baratos y sostenibles que permitan tenerlos siempre en operación, como son los humedales; pero sin duda, “tendremos que gestionar de otro modo el territorio, porque la agricultura es un actor fundamental, y se debe integrar a procesos en que se reduzcan los costos ambientales que genera y sea la opción económica que ha sido para sus pobladores”.

El reto “es la recuperación de espacios productivos y su relación con el entorno; eso lleva a sentarnos a trabajar de manera intersectorial e interterritorial, es decir, sumamos en la mesa a los sectores del agua, a la Sagarpa [Secretaría de Agricultura federal], a la Conagua, a la Conanp [Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas]; hacer funcionar lo que ya tenemos, como es también el área protegida de Cerro Viejo y extender este círculo de protección”.

En la cuenca media y alta del Lerma las cosas se complican por fuertes intereses económicos con el agua y soberanías ajenas. “Tenemos que revisar toda esa política, queremos propiciar que se discuta y revisen temas como el gasto ecológico de agua, que es el mínimo indispensable que una cuenca debe tener para conservar sus ecosistemas, es decir, nosotros reconocemos que el tema agua está en manos de la Conagua y que hay otros intereses, pero hay un reto para empezar a posicionar este tema, con las autoridades que son las responsables en el manejo de la cuenca”, puntualizó.