REPORTAJE | POR MILENIO DIGITAL

Niños traumatizados, daño colateral de la violencia

"Si no reciben adecuada atención psicológica, serán adultos socialmente resentidos"

Alma Mejía, psicóloga en Atención a Víctimas de la Violencia del DIF Torreón, externa que no son pocos los casos donde han manifestado en la terapia, que esperan crecer para tomar venganza.

Torreón, Coahuila

Niños de la Comarca Lagunera están padeciendo traumas psicológicos por efecto colateral del ambiente de violencia. Alma Mejía, psicóloga titular del área de Atención a Víctimas de la violencia del Desarrollo Integral de la Familia municipal, comparte que desde la creación del área hace un año, ha sido común la atención de casos de esta índole, incluso de niños que "perdieron su inocencia" por haber atestiguado el asesinato de uno de sus padres o familiares.

Comenta que no son pocos los casos en los que los menores han manifestado en la terapia que esperan crecer para superar en capacidades a los agresores de sus seres queridos para tomar venganza, ya que el daño emocional los ha marcado.

"Acuden a consulta personas de todas las edades. Emocionalmente afectadas por la violencia que se vincula a la delincuencia".

Son menores que de no recibir la adecuada atención psicológica, serán adultos socialmente resentidos que incurran en comportamientos antisociales.

Cuenta que el área de Atención a Víctimas de la Violencia, fue creada para dar atención a personas que sufrieron violencia intrafamiliar, más por las circunstancias que se desataron, acuden a consulta personas de todas las edades, emocionalmente afectadas en forma colateral por la violencia que se vincula a la delincuencia, padres que perdieron a sus hijos, niños y adolescentes que han quedado huérfanos, siendo estos últimos casos los más delicados.

Se han atendido decenas de casos de esta índole, principalmente de los municipios de Torreón, Gómez Palacio y Lerdo.

Daños

Comentó que un menor que ha perdido a un ser querido en forma violenta, y ha atestiguado la desgarradora escena, muestra daños inmediatos como trastornos de sueño, alimenticios, depresión, aislamiento social, al perder interés y credibilidad en el ambiente que le rodea.

Por lo que necesitará de la atención de familiares y maestros, además de recibir la atención psicológica.

"Se pierde esta inocencia, este entusiasmo por la vida que deben de tener los niños. Con ellos tenemos que trabajar muy cautelosamente, y a quien esté a su cargo es necesario que busque un tratamiento, porque se mueve su mundo. Hablamos de unos padres que repentinamente se han ido en circunstancias que causan temor en cualquiera".

"Un niño de 8 años, afirma que al ser adulto comprará una pistola para matar a quienes dañaron a su padre".

Comenta que entre sus pacientes, hay un niño de ocho años que afirma que al ser adulto comprará una pistola para matar a quienes dañaron a su padre, un comportamiento que es común en este tipo de casos.

"Se tiene que brindar apoyo a los menores, ya que reprimir emociones trae consecuencias. El menor se queda con graves heridas emocionales, sobre todo si atestiguan los hechos de violencia".

Apoyo social y familiar

Destacó que la sociedad y las instituciones tienen que estar preparadas para contribuir a la superación de los menores, ya que aunque la atención psicológica y el apoyo de su núcleo familiar es vital para su desarrollo, no deben de cargar con ningún tipo de discriminación.

Manifestó que cuando un menor queda huérfano por efecto colateral de la violencia, son los abuelos quienes generalmente se hacen cargo, quienes tienen que lidiar con enfermedades propias de la edad, problemas económicos, ya que generalmente se han jubilado y el recurso no les alcanza para la manutención.

Por lo que también deben recibir atención psicológica para estar preparados para las nuevas dificultades, que implica retomar roles que realizaron al inicio de su vida.

Problemas mentales a mediano plazo

Considera que las autoridades se deben de preparar para contener los problemas de salud mental, que se prevén en el mediano plazo como efecto de violencia, dado que hay menores que no están recibiendo atención psicológica, ya que los familiares se van de la ciudad.

Se requiere más espacios de atención, ya los pocos que existen necesitan de más respaldo para contener los estragos de este nuevo fenómeno, concluyó la especialista.