Despiden a Yurguen, niño que murió al caer en alcantarilla

Familia, vecinos y amigos oraron y lloraron frente al féretro blanco, en donde descansaba el cuerpo del pequeño de dos años, que aunque fue rescatado con vida, en un hospital perdió la vida.
A los pies de Cristo se colocó el féretro con una ventanita que permitía ver al niño.
A los pies de Cristo se colocó el féretro con una ventanita que permitía ver al niño. (Milenio Digital )

Torreón, Coahuila

Un féretro blanco. La vida que prometía yace al interior. Dos años de edad no son la edad para la muerte y nunca se piensa en algo como esto, en este dolor, hasta que sucede.

La tarde de este jueves 23, fue el funeral del pequeño Yurguen Emir, quien cayó la noche del miércoles en una alcantarilla abierta en la carretera a Santa Fe,

Las autoridades informaron que la tapadera de este cárcamo había sido robada y no es la única que no está colocada en su sitio.

a la altura del ejido San Luisito.

El niño iba con su abuela y otro menor. En un momento dado, ante la falta de luz, hubo un tropiezo que hizo que el bebé perdiera el paso y al final cayó dentro de de la boca de esa alcantarilla, ante el horror de sus acompañantes.

Nada pudieron hacer. La señora hizo llamados desesperados y alguien pudo hablar por teléfono a emergencias. Los esfuerzos de los cuerpos de seguridad rindieron un fruto amargo.

Bomberos de Torreón lograron el rescate, aún exponiendo sus vidas. La profundidad del agujero es de alrededor de cuatro metros. Según informaron las autoridades, el bebé recorrió al menos tres kilómetros antes de ser rescatado aún con vida, a las 23:10 horas, cerca del ejido Santa Fe.

Sin embargo, los paramédicos de Cruz Roja que atendieron al menor no lograron reanimarlo. En un hospital, la criatura perdió la batalla contra la muerte, asfixiado por el agua y el torvo aire del interior.

No hay palabras. Las autoridades informaron que la tapadera de este cárcamo había sido robada y no es la única que no está colocada en su sitio.

Zanjas, baches, bordos y estas coladeras, son auténticas trampas mortales, aunadas a la oscuridad que impera en la ciudad, con todo y el discurso luminoso que maneja el ayuntamiento.

Las despedidas fueron demoledoras. Pero no quedaba más que hacer que orar y llorar, en un intento de conjurar esta pesadilla que ha sido tan real.

Aunque Simas ofreció una indemnización, no se responsabilizó de este deceso. La familia interpuso denuncia contra la para municipal. Nada de eso importa ante la pérdida.

El cuerpo del bebé fue entregado al medio día de este jueves. Flores blancas fueron las elegidas para ofrendar a Yurguen Emir. Una pequeña sala de la funeraria elegida, daba espacio a la familia, vecinos y amigos.

Pocos se atrevían a comentar algo. Las lágrimas fueron el lenguaje que los unió. La tristeza flotaba en el ambiente. A los pies de Cristo se colocó el féretro con una ventanita que permitía ver al niño.

Las despedidas fueron demoledoras. Pero no quedaba más que hacer que orar y llorar, en un intento de conjurar esta pesadilla que ha sido tan real.