Nieve Chepo: amaina calores y temporales de crisis

Con una tradición que data desde 1896, la firma se ha convertido en un emblema para la ciudad de Lerdo, para la Comarca Lagunera y más allá de sus fronteras.

Lerdo, Durango

Con el calor retardado llegó el antojo de la nieve Chepo, considerada sin duda alguna por su delicioso sabor, su historia y su tradición, la mejor nieve de la Comarca Lagunera.

Aunque el local ancla permanece en la Plaza de Armas de esta ciudad, fue en 1986 cuando inició un modesto plan de expansión.

La tradición se originó en el año de 1896, cuando don Trinidad Morales abrió la primera nevería Chepo en Ciudad Lerdo.

Con ese sencillo acto el patriarca jamás dimensionó que daría forma a una pieza clave en la historia de la ciudad, hoy considerado como uno de negocios los más apreciados y su producto, el de mayor demandada en el rubro por la identidad comarcana.

Es Juan José Morales, nieto de don Trinidad quien ahora maneja el negocio, no sin antes haber pasado por las manos de su padre, José Morales, en el año de 1927.

"Son muchos años, décadas y quizá nuestro éxito es la forma artesanal en que realizamos la nieve, que antes se hacía manual en las garrafas y ahora en la fábrica, en garrafas eléctricas".

La señora María del Carmen Iturririaga fue la que llevó las garrafas a un pequeño negocio que instaló en su casa ubicada en Torreón Jardín.

Detrás de ella imitó el intento de franquicia otra mujer quien colocó una nevería en el Paseo de la Rosita en Torreón.

La expansión era entonces inminente y la Nieve Chepo cruzó las fronteras laguneras llegando a Durango capital y Parras de la Fuente donde cada quince o veinte días llega un camión cargado de garrafas de múltiples sabores.

Sin embargo Juan José Morales aceptó que han existido momentos críticos donde la voluntad es clave para mantener el negocio.

"En este mismo momento la producción permanece desacelerada y de 800 litros diarios que se producían antaño, hoy se alcanzan los 500 litros".

"Antes los negocios los podíamos tener abiertos hasta las doce de la noche o más y la gente se movilizaba, pero ahora eso no ocurre", apuntó el director de la firma.

Aunque precisa que la población dejó de movilizarse con la tranquilidad y familiaridad que caracterizaba a la región, también añadió que la recuperación avanza a pasos lentos y en el caso de Lerdo, los ciudadanos comienzan a recuperar las calles.

"Fueron tiempos duros para todos pero esto empieza a repuntar un poquito. Nosotros seguimos innovando, tenemos en el mercado once sabores y el año pasado lanzamos el sabor chamoy. Lo hicimos para una fiesta que se realizó en la capital de Durango".

"La calidad del producto se mantiene pero hemos tenido que bajar la producción por la depresión económica que se vive en la región y también por la inseguridad.

Y como parte de la nevería lagunera, Juan José Morales comparte que tienen en mente lanzar el sabor mezcal, pero para ello deberán ampliar el giro y conseguir una licencia de alcoholes, pues al no poder vender el producto en el mercado tradicional, podrían colocarlo en casas de ventas de bebidas embriagantes.

Mientras en los kioscos de las plazas y en las neverías de la marca se continuará expendiendo la nieve con sabor a vainilla, nuez, cajeta, coco, café, fresa, limón, mango, tamarindo, chamoy, guayaba y durazno, estos dos últimos sabores sólo por temporada de la misma fruta.

Debido a que el negocio continúa en manos de la familia, el registro del nombre y la patente de los sabores están en resguardo, preservando la tradición que han disfrutado, desde el habitante más humilde, hasta artistas, políticos, deportistas y ahora, policías federales y militares que custodian las plazas en la región.