Ahuyentan frío y lluvia a capitalinos de las calles

Sitios usualmente concurridos como la Alameda Central o la de Santa María La Ribera, así como principales arterias viales, se observan semivacías esta Navidad.

Ciudad de México

Pocas fueron las familias que esta Navidad decidieron salir de sus casas para disfrutar de caminar en algún parque o por las calles de la ciudad, pues el frío y la lluvia no lo permitieron.

Algunas de las familias que se aventuraron a salir fueron principalmente aquellas que sabían que los lugares iban a estar solos, sin el bullicio registrado otros años y así se podría "disfrutar mejor".

Uno de los parques públicos más emblemáticos de la ciudad, la Alameda Central, lució prácticamente vacía, solo hubo unas cuantas familias, pues la mayoría se quedó al recalentado con sus parientes o fue a visitar a otras personas para darles el abrazo.

La mayoría de los visitantes fueron familias completas, como los Brigada Rodríguez, que llegaron de Cuautla, Morelos.

"Después de la desvelada de Navidad, pues venimos a caminar en compañía de toda la familia, ahorita que está vacía la ciudad, que la Alameda fue rescatada, ya tenía tiempo que no veníamos, pero antes sí había mucha gente y ahora no, está vacía, suponemos que por el frío”, dijo Norberto Brigada.

“Es muy distinta la Ciudad de México ahora, que antes, pero estamos muy a gusto por aquí caminando, tenemos toda la Alameda para nosotros”, añadió Guadalupe Rodríguez.

Tanto espacio permitió incluso que parejas llegaran junto con sus mascotas, como una perrita labrador, llamada Fiona, que fue llevada a la Alameda.

Aunque está prohibido el ingreso con mascotas a ese parque, remodelado en 2012, Elizabeth y Diego no tuvieron impedimento alguno para caminar al lado de su perra.

“Venimos a bajar la cena de Navidad, es un día perfecto para venir a caminar, no sabemos si el frío o la lluvia evitó que viniera tanta gente, pero los que estamos aquí, disfrutamos de este espacio tan lindo”, indicó Diego.
Otro de los parques que lució también vacío fue la Alameda de Santa María la Ribera, donde está el Kiosco Morisco.

Solo tres parejas, dos familias y cinco niños jugando futbol estaban en ese espacio hicieron que el paisaje no fuera desolador.

Ese espacio ubicado en la delegación Cuauhtémoc tiene capacidad para unas 200 personas, no había ni 10 por ciento.

Dos de las pocas personas que estaban ahí jugaban tenis, dos más con su hija en un carrito eléctrico y los niños del futbol, a un costado del Kiosco Morisco, que esta Navidad no tuvo gente tomándose fotos o disfrutando de un helado.

Otras calles que también lucieron vacías fueron las avenidas Paseo de la Reforma, Balderas, Insurgentes, el Eje 1 Norte Mosqueta, Eje 2 Norte Manuel González, Calzada de Tlalpan y Circuito Interior, con un flujo vehicular fuera de lo común, donde la velocidad promedio fue de 80 kilómetros por hora.