La Navidad no es caer en el consumismo, asegura Obispo

Lo más preciado no se compra con dinero, lo mejor es darnos nosotros mismos fe, pero sobre todo dar amor a los hermanos que más sufren: Francisco Moreno

Puebla

El obispo de Tlaxcala, Francisco Moreno Barrón afirmó que es vital recordar que la Navidad, no es caer en el consumismo materialista, sino ante todo un encuentro con los nuevos rostros de Cristo y por ello, convocó a los feligreses a buscar la armonía y la paz.

En su cuenta de twitter, el máximo jerarca de la iglesia católica, señaló en su mensaje con motivo de la Navidad que lo más preciado no se compra con dinero, lo mejor es "darnos nosotros mismos fe, pero sobre todo dar amor a los hermanos que más sufren".

Asimismo, dijo que el Dios encarnado en Jesucristo es padre amoroso y por ello, que él solicita "amor a las necesidades del ser humano, especialmente de los más pobres; ante ello, conminó a los feligreses a que en esta Navidad, todos brinden cariño.

Moreno Barrón, subrayó que es necesario que la iglesia católica asuma su misión profética en el mundo, "mostrando, con la caridad y la palabra el amor, el respeto y armonía por el prójimo porque de esa forma estarán respondiendo a la encomienda del señor".

El líder de la grey católica subrayó que es importante que " vayamos a Belén, para ver eso que el Señor nos ha anunciado... aquí, lo más importante es que todos los seres humanos tengamos un corazón que deposité amor y confianza en los demás".

Subrayó que el gran peligro de "nuestros tiempos es hacernos una idea de Dios, que no coincida con el Dios manifestado en Jesucristo. Mientras que nuestra idea de Dios calla ante la desigualdad social, la inseguridad, la corrupción, la trata de personas, la violencia o el desenfreno de estas fiestas decembrinas".

Además, agregó que Dios encarnado en Jesucristo es padre, pero sobre todo sensible a las injusticias e intolerante con la falsedad o el desenfreno. Por tanto, es vital para el cristiano recordar que la Navidad no es caer en el consumismo materialista, sino ante todo un encuentro con los nuevos rostros de Cristo.