La narcocultura más allá de los corridos

El sociólogo de la UAdeC, Lerins Varela, aseguró que la composición de canciones y la creación de "anti-héroes" en México, es parte de una subcultura que no se eliminará prohibiendo los narcocorridos.
Los narcocorridos no se eliminarán con una prohibición aislada, aseguró el sociólogo Lerins Varela.
Los narcocorridos no se eliminarán con una prohibición aislada, aseguró el sociólogo Lerins Varela. (Especial)

Torreón, Coahuila

Lerins Varela, sociólogo y politólogo de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de Coahuila, señaló que los corridos tienen su origen cultural desde la época de los juglares, pasando por la revolución mexicana.

"El corrido mexicano siempre ha creado anti-héroes, es una parte cultural que ha permanecido entre los mexicanos".

Son canciones que destacan hazañas, siempre han sido la voz no oficial de lo que sucede, gracias a ellos conocemos a la Adelita, Pancho Villa y Emiliano Zapata, entre otros.

Los narcocorridos se han popularizado en estos tiempos, por la violencia que se vivió y aún se vive en unos Estados, por la producción, distribución y venta de droga que existe en el país.

Incluso han muerto cantantes en territorio nacional por ese motivo, en palenques o fiestas privadas.

Los corridos son una expresión cultural muy mexicana, actualmente se componen corridos cuando suceden hechos relevantes o hay campañas políticas.

La creatividad del mexicano tarda horas para componer y musicalizar estas canciones, que se ponen en el escaparate mundial gracias al internet, que difícilmente será regulado en el mundo.

"El corrido mexicano siempre ha creado anti-héroes, es una parte cultural que ha permanecido entre los mexicanos, exaltar las virtudes o hazañas de un personaje, sean positivas o negativas".

Al cuestionar al sociólogo sobre si se llegaran a prohibirlos en las radiodifusoras y canales de música televisivos, se extinguiría tan exitoso género musical, resaltó que no, ya que los narcocorridos surgen en una subcultura, que no siempre sale a relucir en los medios de comunicación.

"Existen corridos como Camelia la Texana y otros tantos que todo el mundo cantaba, pero estas canciones contaban la historia o la hazaña de una persona contra el gobierno o agentes del orden, convirtiéndose en anti-héroes".

El académico señaló que se requiere una reestructura sociocultural para cambiar la narcocultura en México, ya que no sólo es el narcocorrido, son las películas como el Infierno, entre otras producciones las que resaltan lo que se vive en el México de las drogas.

Otro ejemplo de la narcocultura que se vive en el país, son el gran éxito y rating que tienen las series televisivas que abordan la vida de los señores de las drogas, además que producen grandes cantidades de recursos a la industria del entretenimiento.

En Sinaloa y Sonora trataron de prohibirlos en la radio y televisión, sin embargo hay otros medios de difusión que perpetúan su estancia en la población mexicana.

"No veo a YouTube prohibiendo subir contenidos, que son libres en internet, por el contrario detonarán radios en línea que tengan esta programación musical".

No se pueden extinguir los narcocorridos con una prohibición local, si los demás Estados no se unen a esta sinergia.

La narcocultura va más allá de un corrido, hay templos dedicados a estas personas, fiestas patronales.

Son procesos culturales más complejos que inciden en muchos ámbitos de la sociedad misma, como acceso a la cultura, a empleos bien remunerados, educación gratuita de calidad, entre otros factores, los que alejarían por completo a los mexicanos del mundo del narcotráfico.