“Muchos dirán que todo es un teatro”, dijo Naasón sobre su llamamiento

Narró cómo fue la designación para que él sucediera a Samuel Joaquín.

Guadalajara

Como parte de su primer mensaje como líder de la Luz del Mundo, Naasón Joaquín narró cómo fue la designación para que él sucediera a Samuel Joaquín, que de acuerdo a su fe, debe ser mediante un mensaje divino.

El nuevo líder religioso advirtió a los presentes que mucha gente fuera de la iglesia les dirán que todo es un teatro y se burlará, “pero ustedes dirán: si para ti no es apóstol, para mi sí lo es”.

Dijo que el día en que Samuel Joaquín “durmió en los brazos del Señor, ahí estábamos la familia”, y Naasón y la familia rodearon el cuerpo. “yo sentía un gran dolor porque la carne siente la separación humana y es natural que la carne se duela”.

Naasón comentó que frente al cuerpo inerte, deseaba reclamar a Dios, “pero lo que Samuel Joaquín nos enseñó fue a darle gloria. Entré a un cuarto en el que nos quedábamos a dormir un momentito y caí de rodillas lleno de dolor. Le dije: Señor consuélame, siento mucho dolor y quisiera reclamarte, pero tu nos has enseñado a no hacerlo”.

Entre lágrimas, que también derramaron los fieles reunidos, Naasón siguió contando, “Y estaba pidiendo consuelo cuando oí una fuerte voz como estruendo, como corriente de muchas aguas. Me decía, ¿por qué me pides consuelo? si tu has de consolar a mi pueblo. Creí que algún hermano bromeaba conmigo, pero no había nadie y sorprendido y asustado, volví a caer de rodillas. Él me decía, Naasón, tú estás al frente de este ministerio. Yo le decía, no señor yo no. Yo dije que cuando muriera mi padre yo ya tenía un destino. Pero Él me dijo: No, tu destino soy yo y este pueblo al que hoy te entrego”.

En el mensaje divino que Naasón narró, dijo también que Dios le aseguró que la iglesia de la Luz del Mundo seguirá creciendo.

¿Creen en mi elección? Preguntó y afirmó que se entregará a su labor “soy su esclavo hasta que Cristo recoja mi carne”.