NL, líder en reincidencia delictiva a nivel nacional

De acuerdo al análisis, en la entidad el 27.4 por ciento de los egresados de penales cae nuevamente en actividades ilícitas.
Actualmente hay más de mil reos que se encuentran en programas de rehabilitación.
Actualmente hay más de mil reos que se encuentran en programas de rehabilitación. (Archivo)

Monterrey

Los penales del estado se encuentran a su máxima capacidad. Ladrones, homicidas, violadores, gente relacionada con la delincuencia organizada. El secreto a voces es que son escuelas del crimen.

En el 2012, la organización México Evalúa dio a conocer los resultados del estudio “Seguridad y Justicia Penal en los Estados: 25 Indicadores de Nuestra Debilidad Institucional”, que sitúa a Nuevo León en el primer lugar de reincidencia delictiva en el país.

De acuerdo al análisis, en la entidad el 27.4 por ciento de los egresados de penales estatales caen nuevamente en actividades delictivas, aunque organismos locales señalan que esta cifra podría ir en realidad del 30 al 70 por ciento en la actualidad.

“No, definitivamente no, no cumplen con esa función (de readaptación). No tienen ni la infraestructura, ni el personal, ni el modelo penitenciario adecuado para cumplir con ese proceso, realmente deberían de tener un modelo que pudiera responder a las necesidades de los internos, y que tuviera mayor profesionalización y mayor equipamiento”, opinó Martin Carlos Sánchez, director de Renace.

Desde hace años, la asociación analiza el sistema penitenciario de Nuevo León. Su director es un convencido de que el estado equivoca la estrategia para readaptar a los miles de reos que ocupan las instalaciones del Topo Chico, Apodaca y Cadereyta.

 Renace estima que el índice de reincidencia delictiva ronda el 30 por ciento.

 “Hay presión dentro de las prisiones, hay exigencia y hay chantaje que hace que las personas vayan hacia cometer delitos más graves, o a formarse y ser reclutados por el crimen organizado en cuanto salgan, definitivamente es uno de los problemas más graves que tenemos”, sostuvo Sánchez.

Esta problemática es multifactorial en opinión de organizaciones como Promoción de Paz. Constituidos como tal desde el 2011, es de las pocas instancias que trabajan al interior de los tres centros penitenciarios. Su búnker está a unos pasos del Penal del Topo Chico y a la fecha, tienen mil 500 reos en rehabilitación.

 “Tratamos de incidir a través del arte, de la pintura, de la música, también manualidades, cursos de oratoria, de desarrollo humano. Nuestro fin último es llevar nuestra propuesta, se llama Herramientas de Vida”, indicó Consuelo Bañuelos, directora de la ONG.

 La apatía de las personas, las presiones de otros internos para continuar delinquiendo aun dentro del penal, las barreras económicas y falta de personal capacitado son algunos de esos factores que impiden la readaptación. Bañuelos advirtió que la reincidencia podría alcanzar niveles del 70 por ciento.

“Para este próximo año, el presupuesto para los centros penitenciarios disminuyó, entonces eso quiere decir que cada vez tienen menos posibilidades de ayudar. Hay muy buena voluntad, hay personas que están realmente interesadas en favorecer este cambio, que la persona se reintegre, se readapte, pero a veces no se cuenta con los elementos suficientes”, expresó.

Y vaya que si el estado ha abandonado poco a poco sus penales. En el 2012 les fueron asignados 895 millones de pesos, y esta cifra cayó para el siguiente año a 713 millones de pesos. En este 2014, el monto considerado por Nuevo León para la atención de sus centros penitenciarios es de 609 millones de pesos

Pese a ello, el aliento es que si hay vida después de los penales. Mañana, dos historias igualmente crudas y esperanzadoras lo comprueban.

Claves

La cruda realidad

- Los organismos que trabajan con internos en los diversos reclusorios sostienen que el 50 por ciento de los que se acercan a programas logran una readaptación.

- Según los estudios de especialistas, cuando la readaptación falla, el 85 por ciento de los hijos de delincuentes invariablemente acabará en la misma situación de sus padres.

- En este 2014, el monto considerado por Nuevo León para la atención de sus diferentes centros penitenciarios es de 609 millones de pesos, menos que en otros años.