“Corremos en tacones por mujeres que luchan por su vida”

Yolanda Jaramillo, es presidenta de "Mujeres Salvando Mujeres", asociación que ha sido fundamental en la lucha contra el cáncer de mama en La Laguna.
Yolanda Jaramillo, presidenta de Mujeres Salvando Mujeres.
Yolanda Jaramillo, presidenta de Mujeres Salvando Mujeres. (Aldo Cháirez)

Torreón, Coahuila

Yolanda Jaramillo es una ejemplar defensora lagunera de la "causa rosa". Preside la organización "Mujeres Salvando a las Mujeres", conocida por sus exitosas carreras en tacones, que se está consolidando como emblema de la lucha contra el cáncer de mama en La Laguna.

Con dos carreras en tacones realizadas desde el 2012 y apoyos gestionados, la asociación civil ha realizado centenares de mastografías, logrando salvar la vida de laguneras que no tenían ningún síntoma de la enfermedad y que de transcurrir más tiempo, sufrirían consecuencias fatales.

"Lo que teníamos en claro es que queríamos contribuir a que el proceso fuera menos doloroso".

El inevitable aumento de la enfermedad resulta contradictorio con la desinformación que persiste en el tema, comenta, cuando se requiere sobre todo preparación para el manejo emocional del padecimiento, razones que la motivaron a estudiar la carrera de Medicina, con la especialidad de Anatomía Patológica, que se enfoca en parte al diagnóstico del tipo de cáncer.

Se vinculó al proyecto, como le ocurre a mucha gente que se dedica al voluntariado, tras vivir una experiencia familiar.

Hace más de 30 años perdió a una tía con quien vivió, tenía 27 años cuando le diagnosticaron cáncer de mama y era madre de dos pequeños.

En ese tiempo Yolanda había ingresado a la Facultad de Medicina y por su cercanía y vocación vivió junto con su tía la dolorosa experiencia, que la marcó y fue el parteaguas para dedicar su vida a apoyar a quienes luchan contra la enfermedad.

Desde el inicio de la práctica de la especialidad ha vivido, junto con decenas de mujeres, el momento en el que se les da la noticia, múltiples historias de lucha con distintos finales.

"Queremos que las mujeres sientan que no están solas".

Recordando en cada caso la experiencia que vivió junto a su familiar.

Se percató al mismo tiempo de que las mujeres afectadas y sus familiares se conducen en el proceso de la enfermedad sin orientación ni acompañamiento emocional, más allá de la información general que se les otorga en los consultorios.

“Los hospitales no fueron diseñados para acompañar a la gente en la parte emocional y los seres humanos no somos materia nada más, somos muchas emociones y si no nos enseñan a manejarlas, pueden terminar con nosotros”.

Junto con su esposo llega a la presidencia del Club Rotario de Torreón, donde aprendió a trabajar en forma profesional por diversas causas altruistas, sin dejar de pensar en contribuir en el tema del cáncer de mama.

Entonces inició junto con un grupo de amigas la asociación “Mujeres Salvando a las Mujeres”. Cuenta que quienes conforman la organización son personas que de igual forma, por sus experiencias personales, sienten la necesidad de ayudar.

"Queremos que las mujeres sientan que no están solas, que tengan la esperanza de que van a poder con este problema”.

“Lo que teníamos en claro es que queríamos contribuir a que el proceso fuera menos doloroso. Teníamos que aprender varios aspectos, pero sobre todo el cómo acercarnos a las pacientes, que están en un momento muy sensible en sus vidas”.

Luego de lograr la preparación que requerían para dar este tipo de ayuda, realizaron en el 2012 la primer carrera en tacones para dar a conocer en La Laguna el tema de la asociación.

“Nos subimos a los tacones por las mujeres que están luchando por su vida. La carrera en tacones es una manera de decirle a estas mujeres: aquí estamos, vamos a correr contigo. No es fácil correr en tacones, pero lo vamos a hacer por ti, porque tu luchas todos los días”.

Las integrantes de “Mujeres Salvando a las Mujeres” esperan realizar la tercera edición en el presente año, durante octubre.

“Queremos que esas mujeres sientan que no están solas. Llegan muertas de miedo y se van con la esperanza de que van a poder con este problema, que la enfermedad será una experiencia más en su vida, ese es nuestro objetivo”.