Muere bebé en Hospital General por falta de atención

Una joven de 17 años llegó con dolores que se intensificaban en cada momento la noche del viernes a la institución de Torreón. Pasó toda la madrugada esperando que la recibieran.
Nuevo Hospital General de Torreón.
Denuncian muerte de bebé por falta de atención. (Haide Ambriz)

Torreón, Coahuila

El viernes pasado en la noche, la joven Patssy Luciana comenzó con dolores de parto. Tiene 17 años de edad y los dolores se intensificaban en cada momento.

Su tía Fátima Martínez Torres la llevó al Hospital General de Torreón para que la atendieran.

Pidieron turno y la muchacha ya no aguantaba los dolores. Alguien les recomendó que la pasaran a urgencias y la llevó, pero las corrió una enfermera.

"Una señora que estaba ahí, Dios se lo pague, estuvo conmigo y la jefa de enfermeras nos trajo al ginecólogo, que nos dijo que la iba a atender pero que ya no era su turno", señaló Fátima.

"A una señora le dijeron que si los denunciaba se iban a tardar más en entregarle a un bebé muerto y se los iban a dar en pedazos por que lo tenía que ver el legista".

Indica que cuando le hicieron el tacto a su sobrina, sacó una especie de "tripa" en color verde o amarillo, y le dijo que era el "tapón" por que ya la adolescente estaba en trabajo de parto. El médico, de nombre Gerardo García Ledesma, le prometió que la iba a pasar a toco.

Pero al paso de la noche, Fátima se percató de que no fue así, que ella siguió en urgencias. Cerca de las cuatro de la mañana del sábado, les pidieron pañales para la bebé.

Ya como a las 6:30 de la mañana, pidieron a un familiar "más directo", y pasó el esposo de la muchacha, Emmanuel González. El joven salió llorando. "Tía, se murió", le dijo. Al joven le hablaron para avisarle que la bebé había muerto.

Toda la familia comenzó a llorar. Y se creó pánico entre las familiares de otras parturientas, quienes se acercaron a la puerta para tratar de saber sobre sus embarazadas.

"El guardia le dijo a una señora que por qué se metía, que ni era su muerto. Mi sobrino le dijo al guardia que no tenía por que burlarse de nosotros, por que tampoco era su muerto".

A las 18:00 horas del sábado, aún no había nadie que les diera alguna razón de la joven Patssy y menos permitirles verla. Fátima y su esposo a esa hora comenzaron con los trámites para el sepelio de la pequeña.

En el certificado de muerte fetal emitido por el Hospital General, consta que la bebé falleció por "doble circular de cordón apretado". Tuvo un peso de 3,200 gramos. Pero no se propuso una cesárea para el nacimiento de la bebé, que sería necesario en caso de tener el cordón enredado.

"Nos van a ayudar con los gastos. La pura caja funeraria vale mil pesos", comenta Fátima con voz dolorida. Aún le queda pendiente acudir a Derechos Humanos o a alguna instancia que les pueda tomar la denuncia.

"A una señora le dijeron que si los denunciaba se iban a tardar más en entregarle a un bebé muerto y se los iban a dar en pedazos por que lo tenía que ver el legista".

Con el peso de la pena, lo que más les apura en este momento es consolar a la joven madre, en medio de la incredulidad del trato que recibieron y de la insensibilidad por parte del personal del Hospital.