No daba señales de cansancio

Lorenzo Zambrano director general y presidente de Cemex se mostraba con planes de inversión dentro y fuera del país, sin dar señales de reducir su actividad al frente del corporativo.
Lorenzo Zambrano, director general y presidente del consejo de Cemex.
Lorenzo Zambrano, director general y presidente del consejo de Cemex. (Reuters)

Monterrey

Después de 29 años al frente de Cemex Lorenzo Zambrano no daba señales de cansancio: hace apenas 10 días en una entrevista con Bárbara Anderson para MILENIO, el empresario regiomontano todavía expresaba planes a corto y largo plazo, y hablaba de estrategias corporativas a gran escala.

El director general y presidente de Cemex se mostraba como un empresario todavía con planes de inversión dentro y fuera del país, sin dar señales de que pensara en algún retiro o en reducir su actividad al frente del corporativo.

Aunque el panorama económico no le era favorable, pues estaba marcado por la fusión de dos grandes cementeras como Holcim y Lafarge, aunado a la deuda de 16 mil millones de dólares de Cemex, Zambrano declaró que no eran vulnerables. 

"Nosotros estamos listos y muy pendientes para salir a comprar algunos de los activos donde nos interesa mucho y donde hay mucha sinergia", le confió a Anderson. 

'Lorenzo Zambrano: el regiomontano discreto' como Lorea Canales lo resumió para el libro "Los Amos de México", estaba en un momento estratégico para impactar en mercados Latinoamericanos, zona que mostraba un gran desarrollo económico, según su último reporte trimestral. 

Lorenzo Zambrano y Cemex, corporativo que logró posicionar como uno de los más poderosos de México y viceversa, a pesar de no ser dueño ni del 1% de la compañía, pues cuenta con una gran carpeta de inversionistas. 

Pero su principal característica, la visión a futuro, Lorenzo la tenía antes de Cemex, detalla Lorea, quien es abogada, escritora y periodista, para el libro que recopila las biografías de los dueños de México. 

El empresario nació en 1944, vivió entre apellidos como Garza Sada, Clariond Reyes, Canales Clariond, Elizondo, Muguerza, Guajardo y Benavides, familias pioneras del rumbo empresarial que tomaría Nuevo León. 

Bisnieto de Gregorio Zambrano, quien fundó la primera gran fábrica textil de la región, nieto de Lorenzo Zambrano, que fundó Cementos Portland Monterrey y Cemex, pareciera que con eso el director del consejo de la cementera tendría asegurada su profesión. 

Sin embargo, Zambrano lideró la empresa 18 años después de haber ingresado, esto sustituyendo a Rodolfo Barrera, quien fue revocado del cargo por descuidar los intereses de la compañía, según apuntes de Lorea Canales. 

Zambrano nunca fue dueño de Cemex, pues la empresa cuenta con más de 80 mil accionistas independientes y mayoritarios, a quienes Zambrano impulsó para aventurarse en el mercado extranjero a pesar de que las normas reguladoras varían en cada país. 

"Tenemos planes muy desarrollados de cómo financiar esto. Porque muchos nos ven muy estrechos para compras, pero ya lo hemos hecho antes. Hay muchas maneras: con socios, con intercambio de activos o acudiendo a los mercados de capital", afirmó en sus últimas declaraciones. 

Desde que cursó Ingeniero Mecánico Administrador en el Tecnológico de Monterrey, el empresario se comprometió con la institución, pues apoyó tanto en lo financiero como social, ya que hizo accesible el sistema educativo, esto al crear el Tec Milenio, apunta Lorea. 

El hombre que Canales describía como poco sociable, solitario entre sus piezas de arte o pasión por los autos, alzó la mano cuando nadie pensó que lo haría, pues a Anderson el regiomontano discreto le confió que Cemex saldría de compras en el sexenio de las reformas.