Monumentos a la Madre son víctimas del vandalismo

Previo a la festividad del 10 de mayo, los tributos erigidos en Gómez Palacio y Lerdo reciben su "manita de gato" para estar presentables para el día de los honores y las mañanitas.

La Laguna

No son la excepción, pese a lo que representan, los monumentos a la Madre tanto de Gómez Palacio como de Lerdo no escapan de las garras del vandalismo y previo a la festividad más importante, reciben de la autoridad su "manita de gato" para estar presentables para el día de la foto, del video, de los honores y las mañanitas.

Desde hace algunos días el Monumento a la Madre en Ciudad Lerdo, ubicado en el Parque Victoria y el primero en su tipo a nivel nacional al erigirse en 1937, recibe de la Dirección de Obras Públicas una reparación profunda, dado que los delincuentes del graffiti se saciaron de dañar sus muros, columnas y hasta placas conmemorativas que se ubican en este recinto.

José, encargado de la cuadrilla enviada por Obras Públicas, dijo que reparar este monumento histórico a la madre que data desde hace 78 años, al tiempo que dijo sentir alegría pero a la vez nostalgia por aquellas que ya partieron y que son recordadas con tanto cariño.

Ambos monumentos sufren del olvido y del vandalismo en la Zona Metropolitana de La Laguna.

Dijo que hace tres días que recibieron la orden de su jefe el director de Obras Públicas, Arturo Rodríguez de León, para cumplir con esta encomienda y el monumento se encontró muy deteriorado por la pintura que sobre muros, esfinges y pisos se colocó por vándalos que no buscan otra manera que llamar la atención, pues no existe nada que se puedan robar, pero sí dañar.

Manifestó que se han repuesto pedazos de mármol nuevo sobre aquellos espacios que han sido retirados a golpes, lo mismo que retiraron las columnas del barandal para pintarlo y repararlo, por lo que en forma paulatina ha retomado su hermosura que logra tener siempre cuando se terminan los eventos conmemorativos.

El monumento se encuentra levantado de cemento y recubierto con mármol y luce una placa que reza "Gloria Eterna a las Madres" y fue erigido el 10 de mayo de 1937 en el Parque Victoria.

"Todavía en Lerdo hay mucho graffiti y usted está viendo la plaza toda rayoneada, cuando hace poco estuvimos aquí dándole una mejorada, pero los jóvenes que se dedican a ello no saben el esfuerzo que se hace para mantener espacios dignos para la familia y el sano esparcimiento", dijo .

En Gómez Palacio, las familias al percatarse de este gran movimiento que causó el monumento, también se pusieron de acuerdo para reunir fondos y levantar el propio en ese mismo año. Su sitio se ubica frente a la entrada principal del entonces glorioso Instituto 18 de Marzo, precisamente en el camellón que divide este espacio y el parque Morelos.

Fueron la señorita E. Galarza y el señor F. Rosas quienes encabezaron en 1937 ese movimiento y lo levantaron con el nombre "Gratitud a la Madre", haciendo énfasis que este era derivado de la cooperación de sociedades y pueblo en general, los cuales glorifican e inmortalizan su recuerdo.

El monumento es de materiales más simples, levantado con ladrillo y pintado de verde con blanco a una altura de casi cuatro metros. Incluso en la estética arquitectónica es más sencillo, pero sale a relucir la unidad y los cuidados que al menos la gente tiene de este sector.