Estado sí planea usar agua de Monterrey VI para extraer gas

Una presentación de la Secretaría de Desarrollo Económico contempla el proyecto hidráulico dentro de la infraestructura para conseguir gas en la Cuenca de Burgos.
Proyecto Monterrey VI
Proyecto Monterrey VI (Especial )

Monterrey

Pese a que el gobernador Rodrigo Medina de la Cruz afirmó que aún se encuentra en análisis la posibilidad de que el proyecto Monterrey VI se utilice para abastecer de agua al sector energético, la Secretaría de Desarrollo Económico de Nuevo León ya lo da casi como un hecho.

El documento Retos Desarrollo Regional Energía 2014 que elaboró la dependencia estatal, detalla la infraestructura del plan estratégico para detonar la zona de la Cuenca de Burgos en Nuevo León mediante la extracción de gas shale, que en su tecnología requiere inyectar agua en el subsuelo.

En la página 15 del archivo se menciona expresamente a Monterrey VI como parte de la infraestructura para obtener el gas en el estado.

La presentación detalla la inversión de mil millones de dólares en la obra hidráulica con la que pretenden garantizar el abasto de agua para los próximos 50 años en Nuevo León, con 520 kilómetros de acueductos provenientes del río Pánuco.

"Suficiente agua para las compañías que exploten el gas shale", señala el texto.

Rodrigo Medina señaló el martes que el objetivo principal de Monterrey VI sería suministrar agua para el consumo humano y dejó sólo como posibilidad el abastecimiento industrial, aunque reconoció que se realizaría un análisis al respecto.

De entrada, dijo, el tema no estaba incorporado dentro de los permisos solicitados ante la Comisión Nacional del Agua (Conagua).

Para la perforación del subsuelo en busca de gas shale se planea utilizar la técnica de fracking, procedimiento que necesita inyectar grandes cantidades de agua para fracturar las piedras que almacenan el hidrocarburo.

Por su parte, Ernesto Romero Cárdenas, director de infraestructura hidroagrícola del Organismo de Cuenca de Río Bravo, dio a conocer que la Conagua ha detenido las concesiones de pozos de agua para nuevas empresas.

Lo anterior, reveló, se debe a que la cuenca de Río Bravo se encuentra sobreexplotada. Lo cual da pie a que los empresarios que planeen perforar para gas de lutitas (shale), busquen otras alternativas, además de las cuencas y ríos de la región, como el proyecto de Monterrey VI.

"Estamos estudiando toda la parte, estamos cuidando el acuífero para que no se sobreexplote y con esto que se vayan a presentar problemas de sismología por parte de la sobreexplotación", dijo.

"Toda la cuenca del Río Bravo la tenemos nosotros que está sobreexplotada, es un área trabajada, se está cuidando para que ya no haya más sobreexplotación, ya no permitiendo perforaciones y viendo las concesiones en los pozos. Ya no concesionar más pozos, y estar cuidando el acuífero con la parte que se tiene concesionada", aseguró.

Informes del Gobierno del Estado han dado a conocer que el proyecto Monterrey VI nace del pronóstico de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), el cual prevé que en 2015 la región enfrentará un déficit severo de agua.

Para este proyecto se estima una inversión total de 13 mil 644 millones de pesos con recursos que provendrán del Fondo Nacional de Infraestructura, Presupuesto de Egresos de la Federación, además se contempla la figura jurídica denominada Asociación Público Privada (APP) conforme a la Ley Federal en la materia.

En tanto, la reforma energética que podría permitir exploración para extraer gas shale, fue promulgada a finales de 2013, sin embargo, aún quedan pendientes las leyes segundarias que darán pauta a las especificaciones por parte de las autoridades para extraer el gas de lutitas.

Argumentan que Extracción de gas shale contamina agua y provoca sismos

Organismos ambientalistas internacionales han dado a conocer que para la extracción de gas shale de un solo pozo, se ha calculado que se requieren entre 9 mil y 29 mil metros cúbicos de agua, lo cual equivaldría al agua de entre 3.6 y 11.6 albercas olímpicas respectivamente.

"Esto podría causar problemas con la sostenibilidad de los recursos hídricos incluso en países de clima templado, y aumentar la presión del consumo de suministros en las zonas más áridas", exponen.

En lo que respecta a organismos civiles del país, la Alianza Mexicana contra Fracking ha mantenido varias actividades en los últimos meses para confirmar que la extracción de gas shale se encuentra ligada con la contaminación del agua y la generación de sismos.

Incluso, para el próximo 22 de marzo, se contempla la conferencia Geología del Subsuelo: El Historial de los Temblores y el Fracking con el especialista Ruperto de la Garza, en la Casa San José, de la ciudad de Saltillo, Coahuila.

El foro incluye también una ponencia de la especialista Aroa de la Fuente, relacionada con las implicaciones económicas del fracking, así como con Rodolfo Garza Gutiérrez, quien hablará de la insostenible explotación del gas shale.

Esta semana, el Congreso de Nuevo León pidió iniciar una investigación para determinar si la extracción del gas shale está vinculada a los sismos ocurridos recientemente en la entidad.