Mercado global de la moda aterriza y azota las calles laguneras

El diseñador Daniel Guevara dice que cada vez es menor el uso de prendas tradicionales, independientemente del país o cultura, por lo que en las calles del centro se puede encontrar ropa de tendencia.
Mercado global de la moda aterriza y azota las calles laguneras.
Mercado global de la moda aterriza y azota las calles laguneras. (Aldo Cháirez)

Torreón, Coahuila

Según diversas páginas de internet dedicadas al tema fashion, hay cierto número de tendencias que vienen para cada temporada.

Para la primavera-verano de 2016, hay algunos que mencionan cinco, otros 10, otros 15. Hay una página que habla de 27. Le contamos.

Viene con fuerza un revival de los noventa, con prendas minimalistas, el color blanco, ropa estilo victoriana en contraste con la sencillez noventera, pantalón culotte, que es a medio chamorro y ancho, futurismo, zapatos tipo mule parecidos a una chancla pero con categoría, brillos, entre otros aspectos.

Daniel Guevara es un joven diseñador lagunero. Comenta sobre el proceso de creación de tendencias. Hay personas que viajan por el mundo, toman fotos, compran ropa.

Así que no le extrañe que ese atuendo suyo, sea visto algún día en la calle y se convierta en moda global, aunque sea el huarache con calceta, estilo "Chimoltrufia".

Lo invitamos a conocer la moda de su localidad y a consumirla, pues la ropa es también una manifestación cultural y sea barata o cara, nos permite también enviar un mensaje silencioso a los demás. Sólo hay que tratar de elegir la correcta.

"Todos traemos una prenda, para ir a trabajar, al gimnasio, a una fiesta. Esa ropa fue diseñada por alguien que se encargó de elegir los colores, la tela, el tipo de mercado para el que va dirigido", dijo.

Sin embargo, no somos conscientes de eso. Detrás de una sola prenda de vestir, hay un "ejército" de personas en la industria del fashion system.

Desde diseñadores, diseñadores técnicos que se encargan de medidas y ajustar, fabricantes de telas, comercializadores, costureras, un etcétera gigante.

Daniel Guevara tiene 25 años y egresó de UVM Laguna. "Mucha gente no sabe que hay muchas escuelas de diseño de moda en la región, desde el nivel técnico hasta la licenciatura, están UVM, Codisdec, UAD, Iesmodi y UNID. Y hay alrededor de 10 diseñadores de moda laguneros en activo".

Van profesionalizándose y la costurera que nos hacía los uniformes o los vestidos para toda ocasión, aunque a veces no le quedara a uno tan bonito, se ha ido transformando en estos diseñadores que traen propuestas nuevas y frescas.

A nivel global la información que recopilan los creadores de tendencias, se edita en libros que son carísimos y se venden a compañías diversas, que se encargan de traducirlos y reinterpretarlos.

En contraste, las casas de haute couture (alta costura), como Chanel, que está cargo de Karl Lagerfeld de 82 años, no necesitan esos libros, porque tienen diseñadores que crean tendencia.

Y sí, se puede usted encontrar en la calle una “garrita” parecida a un Chanel, tirándole a “Changuel”, porque estas maravillas “aterrizan” entre nosotros los mortales en un plazo de al menos dos o tres años después del lanzamiento.

“Para dictar tendencia necesitas ser una persona muy culta. Leer mucho, viajar, conocer. Dior, Versace, Armani, todos ellos son los que crean y es como una escalera. Vemos la tendencia de ellos y la intentamos seguir”.

“Esto se ve reflejado no sólo en lo local, sino a nivel global”, señala Daniel, quien afirma que cada vez es menor el uso de prendas tradicionales de vestir, independientemente del país, de la cultura.

Pocos son ajenos a esto. Así, se puede encontrar en las calles del centro de Torreón o de cualquier ciudad, prendas de vestir que vienen en la línea de tendencia, pero a un costo que va desde los 50 pesos.

Algo similar en rangos medios, estaría en unos 500. Más arriba, unos mil. Y si busca su Chanel, de máxima calidad y que al final de todo se convertirá en un clásico, puede invertir hasta unos 50 mil pesos.

Naturalmente, el aumento en el precio del dólar ha afectado y seguirá afectando también en el campo de la moda. Por decir algo, una prenda de alta costura o haute couture, hecha a mano, por cinco costureras, con bordados, aplicaciones, telas finas, diseño conceptual y a medida, puede tener un costo de 60 mil euros, asequible tan sólo para muy pocos, pero de eso se trata, de exclusividad.

"Todos traemos una prenda, para ir a trabajar, al gimnasio, a una fiesta. Esa ropa fue diseñada por alguien que se encargó de elegir los colores, la tela, el tipo de mercado para el que va dirigido".

Los demás nos conformamos. Para Daniel Guevara, la moda es prácticamente una constante estadística, porque es algo que se repite y se repite. No aplica sólo a las prendas de vestir, sino a actitudes, a conductas, alimentos, prácticamente a todo.

Y menciona que desde luego, también la moda se aplica al entorno. “No nada más porque está de moda lo tengo que comprar. Por ejemplo un pantalón metálico se puede ver increíble, pero usarlo aquí, con el calor. Pero si la persona se siente a gusto, adelante”.

A La Laguna llega ropa de Guadalajara, México, hay producción regional. Hay tiendas colombianas, españolas, estadunidenses y los almacenes venden prendas de marcas francesas.

Está invadido de ropa, zapatos y cosméticos chinos. Las famosas “segundas” tienen prendas de todo tipo y de repente, ahí hay algunas joyas muy valiosas y baratas, pero si le gusta este vintage, hay que lavar muy bien su “segunda” antes de usarla.

Hay que destacar que México está en una etapa muy buena respecto a la producción de moda, pues ya figura desde fines del año 2000, como un lugar de propuesta importante para el mundo.

Yakampot, Pineda Covalín, Lydia Lavín, Aguamarina by Lulú, Malafacha, Macario Jiménez, Kris Goyri, son algunos de los nombres que suenan y suenan bonito, entre otros que se abren paso.

“Todos decimos, yo también quiero verme a la moda. Creo que hay que distinguir entre moda e indumentaria y entender que no todo se nos va a ver bien aunque esté en tendencia”.

Lo invitamos a conocer la moda de su localidad y a consumirla, pues la ropa es también una manifestación cultural y sea barata o cara, nos permite también enviar un mensaje silencioso a los demás. Sólo hay que tratar de elegir la correcta.