Bendicen el olor de Cristo

Más de mil asistentes tuvo la celebración de la Misa Crismal que fue presidida por el Obispo de Torreón, José Guadalupe Galván Galindo.

Torreón, Coahuila

Durante 2 horas se llevó a cabo la celebración en la que, presidida por el Obispo de Torreón, José Guadalupe Galván Galindo y concelebrada con los presbíteros de la diócesis, se consagró el Santo Crisma y se bendijeron los restantes óleos (aceites) de los catecúmenos y de los enfermos.

Además los sacerdotes renovaron las promesas de obediencia, castidad y amor hacia los demás.

Fueron cerca de 100 padres diocesanos, jesuitas, franciscanos, carmelitas y redentoristas.

"Es una celebración muy bonita, porque son muy pocas las ocasiones nos reunimos en torno al Obispo, por eso vimos a la iglesia abarrotada".

Ordinariamente, esta misa se celebra el día de Jueves Santo, con el Crisma consagrado por el obispo son ungidos los nuevos bautizados y son signados los que reciben la confirmación.

Con el óleo de los catecúmenos, se preparan y disponen para el bautismo. Con el óleo de los enfermos, estos son aliviados en sus enfermedades

El sacerdote Rafael López, director del periódico diocesano 'Buena Nueva', aseguró que fueron cerca de mil personas los que asistieron.

Lo que se emplea son productos de la tierra, en los que el hombre ha intervenido y que en la vida cotidiana tienen un papel importante y por lo tanto en lo sacramental.

Acoge el simbolismo natural y lo carga de significados y valores análogos espiritualmente, hasta convertirlos en instrumentos y vehículo de santificación, es decir, en verdadera materia sacramental.

En el caso que nos ocupa es el aceite (óleo), que constituye uno de los productos necesarios para el hombre, tanto en su vida doméstica como en los diversos sectores de la laboral, una de sus múltiples aplicaciones es extenderlo por la piel, por su color solar, ya que le confiere belleza, esplendor y agilidad.

Mezclado con esencias o aromas se convierte en perfume, en este caso en Crisma, para ser, los ungidos, portadores del buen olor de Cristo.