Ofrenda por la salud de una madre

Angélica Ramírez, desde hace 6 años elabora rosarios para regalar en la iglesia cada 28 de octubre, a manera de manda, ya que su mamá vive en EUA y San Judas es el encargado de cuidarla.
Angélica Ramírez elabora rosarios a mandera de ofrenda a San Judas Tadeo.
Angélica Ramírez elabora rosarios a mandera de ofrenda a San Judas Tadeo. (Manuel Guadarrama)

Torreón, Coahuila

A manera de agradecimiento y para que su madre conserve su salud, Angélica Ramírez elabora desde hace 6 años a manera de manda, rosarios para regalarlos a aquellos que asisten a la iglesia de San Judas Tadeo, que se encuentra al oriente de Torreón y a la que acudieron durante todo el día feligreses creyentes, devotos al Santo.

En las instalaciones de la iglesia es una fiesta. Venta de artículos religiosos, comida de gran variedad y artículos personales, además de flores es lo que se encuentra en el exterior del templo.

"Es una manda que hago a manera de agradecimiento por todas las bendiciones que recibo durante todo el año, pero también por la integridad física de mi madre, quien vive en los Estados Unidos y no tiene papeles".

"Por lo regular los regalo en el exterior de la Iglesia, sin embargo, luego de que los lleva a bendecir cuando concluye la misa, comienzo a regalarlos".

"Le pido que me la cuide, me la proteja mucho y me la conserve sana como hasta ahora", señaló.

Con una anticipación apenas de quince días, la entrevistada comienza a elaborarlos, ella realiza pulseras, collares y decidió compartir con los feligreses los rosarios que desde hace seis años elabora y que realiza apenas con 15 días de anticipación

La manufactura de cada uno es de 40 pesos y hago 60 anteriormente entregaba la mitad.

"La gente ya sabe, comenzaron a pedírmelos cuando yo estaba dentro y se terminaron en segundos. La gente es muy devota de San Juditas".

"El material con el que elabora los rosarios son: listón de cola de rata con cuentas y es todo el rosario completo. La devoción la comencé porque hago manualidades", expuso.

Por su parte, el sacerdote responsable de este templo, Luis Valdez Castellanos, reconoció que en el exterior de la iglesia no se ha logrado tener un control sobre los vendedores, por lo que se tiene una convivencia pacífica.

"Nosotros lo que tenemos es una kermese en la que se vende comida de todo tipo, esto es para la iglesia, los demás vendedores actúan por su propia cuenta", concluyó.

JFR