Rumba contra el cáncer y la tristeza

Teresa Encino es rumbera de corazón. En el  2012 enfrentó al cáncer de mama, este 2016 fue diagnosticada de nuevo con células malignas, hace 2 semanas, recibió su última quimioterapia y está radiante.
Teresa Encino, rumbera de corazón y sobreviviente del cáncer.
Teresa Encino, rumbera de corazón y sobreviviente del cáncer. (Especial)

Torreón, Coahuila

Nadie diría que ella tiene 70 años, tampoco pensarían las cosas que ha tenido que pasar para estar aquí, al verla ataviada con esos trajes coloridos que rememoran tiempos de antaño, que recuerdan las rumbas de los 40 y los 50.

Teresa Encino nos enseña a amar la vida con su baile. Es rumbera de corazón, cuenta que desde que era niña, ella miraba fascinada las películas de rumberas, aquellas del cine de oro mexicano.

Cuando tenía 15 días de que le habían extirpado el tumor, no dudó en acudir y participar en un concurso nacional de Mambo.

Y la vida al fin y al cabo nos lleva siempre por donde se le da la gana. Tere por fin pudo jubilarse de una vida de trabajo como enfermera en el Seguro Social, y entonces logró su sueño de bailar como aquellas mujeres que en blanco y negro lucían espléndidas.

A Tere no obstante, esta misma vida le ha traído amarguras. En el año 2012 enfrentó por primera vez al cáncer de mama. El tratamiento fue el que se lleva en cada caso de este tipo, pero la vida la llamaba siempre, a su lado luminoso.

Cuando tenía 15 días de que le habían extirpado el tumor, no dudó en acudir y participar en un concurso nacional de Mambo. No platica como le fue, pero el simple hecho de participar, con todo aquello encima, fue bastante bueno.

Aún faltaba para ella. Este mismo año fue diagnosticada de nuevo con células malignas. La tristeza,la depresión, no son fáciles de enfrentar. Tere lo hizo por medio del mambo, de la rumba. Hace dos semanas, recibió su última quimioterapia, y está radiante. 

Cada uno de sus trajes es una joya. Tere se presenta en la plaza principal de esta ciudad y en otras actividades públicas. En cada ocasión, emite un mensaje importante: la prevención para la detección oportuna del cáncer. Hay que hacerle caso. Palabra de rumbera.


LMG