No viven, sobreviven, la pobreza es su pan diario

Hipólito Adriano, habitante del ejido Nuevo Candelaria, comentó que las autoridades no saben cómo se la pasan en las comunidades rurales, donde afirmó, que hay días que se la pasan en blanco.
Comunidades rurales de San Pedro, viven día a día la pobreza, sin tener respuesta por parte del gobierno.
Comunidades rurales de San Pedro, viven día a día la pobreza, sin tener respuesta por parte del gobierno. (José Damián Ramírez)

San Pedro, Coahuila

Es una ciudad que a través del tiempo se ha convertido en icono de la historia de México, bien llamada “Cuna de la Revolución Mexicana” y donde residiera el mártir revolucionario, Don Francisco I. Madero.

Su historia nadie la niega, pero los sampetrinos comentan que esa narración se ha visto nublada por las muchas necesidades con las que cuentan y que las autoridades municipales no ven y todavía se atreven a decir que en San Pedro, no hay pobreza y que la economía día a día es mejor.

No sólo en las colonias de la periferia de la ciudad se ve la pobreza en que viven las familias, también en las comunidades rurales donde la gente aún depende más del 50% del campo, que ha dejado de producir y no por la voluntad del campesino, sino por la misma conveniencia del gobierno.

''No queremos despensas, ni apoyos de gobierno, queremos fuentes de empleo para ganar dinero y llevar de comer a nuestras familias, que se acabó la pobreza, mentira, la hay, y mucha, y día a día, más sampetrinos viven en ella”, refirió.

En un sondeo que se hizo en algunas comunidades rurales, se pudo saber que la economía en el municipio es deplorable y donde hay familias que viven al día, a veces con tan solo 20 pesos o menos, dinero que no les alcanza ni para las tortillas, siendo esto una vergüenza, ya que las autoridades se desviven en decir, que en San Pedro, la pobreza se está erradicando.

TE RECOMENDAMOS: Número de pobres en Coahuila va en aumento

Hipólito Adriano, habitante del ejido Nuevo Candelaria, comentó que las autoridades no saben cómo se vive en las comunidades rurales, donde afirmó, que hay días que se la pasan en blanco, sin dinero y comiendo lo que hay, a veces nada.

Mencionó que esto se debe a que no hay fuentes de empleo, menos en el campo donde ahorita los hombres de la casa, salen desde temprano a las labores para ver si alcanzan un poco de pizca de algodón, que tampoco es basta por el poco capital para el campesino.

Dijo que sus hijos mejor emigran a otras ciudades, a Ramos Arizpe, Saltillo y las Fronteras, donde encuentran empleo en las empresas maquiladoras, los pocos que se quedan, estudian con mucho sacrificio y a la vez trabajan en las maquiladoras de la ciudad, donde el sueldo es de vergüenza, pero al no quedarles más, aseguró, se internan en las naves de producción, trabajando “de gallo a grillo” y ganando una miseria.

“Las autoridades municipales no saben cómo vivimos en los ejidos ni mucho menos les preocupa, solo nos visitan cuando hay elecciones para obtener el voto a través de darnos una despensa, que la tenemos que agarrar ya que la necesitamos, solo juegan con nuestras necesidades, pero no hacen nada para ayudarnos''.




cfg