REPORTAJE | POR HAIDE AMBRIZ PADILLA

"Les pido que se quieran y se hagan estudios médicos"

Esther Hernández Gallegos precisa que el enfrentarse a un diagnóstico de cáncer de mama es muy difícil ante la posibilidad de perder la vida cuando los hijos y familia aún te necesitan. 


Esther Hernández Gallegos, lucha contra el cáncer desde hace 5 años.
Esther Hernández Gallegos, lucha contra el cáncer desde hace 5 años. (Miguel Ángel González Jiménez)

Torreón, Coahuila

Esther Hernández Gallegos tiene 46 años, fue diagnosticada con cáncer de mama en etapa 3 en mayo del 2012.

A 4 años de estar luchando contra el cáncer y a punto de ser una sobreviviente, compartió que fue bañándose como detectó una bolita en su seno izquierdo, le entró la inquietud de conocer de qué se trataba, ya que cada año ella se realizaba un check up médico, el año anterior a su diagnóstico se había realizado todos los estudios de ley.

"Sabía que Dios no me iba a abandonar en esta enfermedad, los médicos te dicen una cosa, pero Dios es el que pone los medios".

"La gente piensa que jamás le va a pasar a ellos, creo que si me hubiera realizado la autoexploración, podría haber enfrentado más rápido al cáncer".

Dijo que no tiene antecedentes familiares, además es partidaria de la lactancia materna, por más de 5 años dio pecho a sus hijos, no había indicadores ni factores de riesgo, "nunca me pasó por la mente que me podría dar cáncer".

Acudió a una clínica particular para conocer qué pasaba, por qué le había crecido una bolita en un seno, "ahí me practicaron la primera biopsia, los resultados salieron normales, sin embargo una doctora me recomendó quitarme esa bolita, para que a futuro no me diera complicaciones".

"Era mayo y le habían dado las utilidades a mi esposo, le platique y pedí su consejo para quitarme esa bola, a 8 días de haberme tocado la bolita ya estaba en quirófano, me la retiraron y mandaron analizar".

"El siguiente miércoles que fui para que me quitaran los puntos, el doctor me dio la noticia que se trataba de un cáncer".

Todavía no procesaba la palabra cáncer cuando el doctor ya me estaba hablando de 8 quimioterapias, además pedía una mastectomía urgente.

"En ese momento no escuchas tiene cáncer, lo que escuchas es te vas a morir, pensé que para diciembre yo ya no estaría con los míos".

Esther Hernández compartió que le pasó su vida como si fuera una película, pensó en sus tres hijos, uno de 17, 16 y 14 años.

"Todo fue muy rápido, no me dejaron procesar la información. Al llegar a mi casa me subí a llorar a mi cuarto, mi familia supo y me apoyo de inmediato".

Manifestó que su esposo siempre se encuentra de viaje por cuestiones de trabajo, al regresar se enteró del diagnóstico y jamás la volvió a dejar sola en sus citas al médico.

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"Como tenía la duda y no sabía si se habían equivocaron en los resultados, acudí a pedir otra opinión, fue la doctora Astorga quien me atendió en el Seguro y confirmó el diagnóstico".

"Es una situación difícil, pero te repites a ti misma, le voy a echar ganas por mí, por mis hijos y mi familia que me necesita. Luego viene otra parte muy difícil, la pérdida de tu cabello te duele en el autoestima".

"Nadie te explica nada, mi oncóloga me dijo córtate el cabello, pero nunca me explicó que con las quimioterapias el cabello se te quema, no te explican que además de matar células cancerígenas también mata muchas células buenas, por fuerza se te va a caer el cabello".

"Me realizaron 6 quimioterapias y luego me sometí a la mastectomía radical, después de eso continúe con un tratamiento, gracias a Dios me libré de la radiación".

"Ya voy a cumplir 5 años de que me diagnosticaron cáncer, estoy a punto de ser una sobreviviente, sin embargo los chequeos médicos son constantes para asegurarnos de que no volvió".

Les mandó un mensaje a todas las mujeres, les pidió no hacer desidia, que se quieran y se hagan estudios médicos.

"Si queremos realmente a nuestra familia, tenemos que querernos primero nosotras, atendernos y hacernos los chequeos médicos. No se puede estar siempre a la deriva, con el peligro de dejar todo, incluso la vida por no atendernos y checarnos".

Invitó a las mujeres a autoexplorarse cada mes, toma sólo un minuto hacerse la exploración y asegurarnos de estar sanas, en caso de detectar algo irregular inmediatamente atenderse, la salud no puede esperar.

"El cáncer detectado a tiempo nos puede dar una oportunidad de vida como la que yo tuve".

"La gente piensa que jamás le va a pasar a ellos, creo que si me hubiera realizado la autoexploración, podría haber enfrentado más rápido al cáncer".

"Ya que fue mucha gente la que me dijo que no fuera hacerme el estudio, que no me podía pasar a mí, que no traía historial y había amamantado, es una enfermedad que a todas nos puede pasar".

Esther Hernández se confesó católica, creyente, sin embargo dijo que tuvo una etapa de conflicto y crisis al intentar ser madre, "ya que muchos doctores me decían que no podía tener hijos, sin embargo gracias a Dios pude tenerlos".

"Sabía que Dios no me iba a abandonar en esta enfermedad, los médicos te dicen una cosa, pero Dios es el que pone los medios".

Pertenece a los grupos de apoyo de la asociación Mujeres Salvando Mujeres, dice que es la experiencia más reconfortante, pues coincide con mujeres que padecen la misma enfermedad y te dan testimonios de vida de éxito, "eso da esperanzas y hace más llevadera esta batalla contra el cáncer", concluyó.

JFR