La nueva: 96 años de tradición en calzado de cuero

En el Mercado "Acuña" de Francisco I. Madero, la familia Martínez ha prevalecido a lo largo del tiempo en la creación de productos de piel, oficio que comenzó en 1920.
La familia Martínez cumple 96 años en el oficio de la creación de calzado de cuero.
La familia Martínez cumple 96 años en el oficio de la creación de calzado de cuero. (Alberto Robledo Cervantes)

Francisco I. Madero, Coahuila

Reyes Martínez Alvarado, propietario de "La nueva", local ubicado en el mercado Acuña, es de los pocos maderenses que quedan en el oficio de la creación de calzado de cuero.

Fue su abuelo quien por allá de 1920, comenzó con esta tradición, la cual, ya alcanzó las cuatro generaciones de creadores.

En la familia, prácticamente naces sabiendo trabajar el cuero. De tal suerte que a Reyes Martínez se le dificulta el recordar cuándo fue que hizo su primer pieza, o cuándo fue cuando perfeccionó su técnica.

"Esto viene de generaciones: mi abuelo, mi padre, nosotros. Ahorita están mis hijos y ya hasta los nietos están empezando a trabajar en esto".

"Esto viene de generaciones: mi abuelo, mi padre, nosotros. Ahorita están mis hijos y ya hasta los nietos están empezando a trabajar en esto".

"Por ejemplo, con ellos, empezaron a caminar y les digo 'mira, tráeme la tucha', 'tráeme el desarmador' y ahí se van dando cuenta de qué es la herramienta, cuál es el material. No tenemos una fecha definida", contó Reyes Martínez.

Fue alrededor de 1920 cuando su abuelo comenzó a trabajar con el cuero, en el municipio de San Pedro, hasta que decidieron moverse hacia Madero.

La motivación para trabajar con esto fue, sencillamente, la necesidad de un trabajo. Nunca pensó que fuera un oficio que se fuera a extender hacia su descendencia con el paso de los años.

El trabajo que realizan le ha valido invitaciones a otras ciudades para su distribución. Así han llegado a ferias de la Ciudad de México, a Acapulco, San Luis Potosí, entre otros, siempre con sus productos hechos de cuero de red, de puerco y exóticas, con lo que crean huaraches en diferentes estilos, cintos, sillas y accesorios para caballo, collares, pecheras y bozales para perros y demás cosas.

Hace algunos años llegaron las grandes cadenas comerciales de México a Madero, algo que en un inicio afectó las ventas de este negocio familiar.

No obstante, Reyes Martínez aseguró que las personas se dieron cuenta de la calidad del producto que ellos manejan.

"Casi no nos afectó, más bien nos benefició. Al descomponerse su producto lo tenían que traer aquí para reforzarlo y darle un mejor mantenimiento. Ahorita la verdad no lo sentimos mucho ya que lo que hacemos es un poquito diferente a lo de las tiendas, aquí es algo rústico", expuso.

JFR