REPORTAJE | POR CECILIA ROJAS

En el camino de los migrantes

Izolda Rodríguez Mijares

La joven lagunera ha pasado ya cinco años trabajando con quienes intentan cruzar las fronteras, conmovida por la tragedia humana que encierran la vida de quienes van cruzando tierras ajenas.

Izolda Rodríguez Mijares apoya el paso de los migrantes en Tamaulipas.
Izolda Rodríguez Mijares apoya el paso de los migrantes en Tamaulipas. (Especial)

Torreón, Coahuila

Una vida casi arreglada era la que se perfilaba para Izolda. Por ser siempre rebelde, decidió no tomar el camino que le ofrecían en su casa y ahora vive y trabaja por los migrantes en Nuevo Laredo, Tamaulipas, aunque es lagunera.

"Mis papás como que querían que estudiara algo que dejara dinero y que me casara con un rico. Aunque para lo de casarme con un rico ni se necesita estudiar. Pero yo quise estudiar sociología".

En la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) llamaba siempre la atención, un día llegaba con el pelo rojo, otro día azul o amarillo. Izolda vestía como quería.

"Que la violó el papá, el tío. Que en el camino o en el tren. He hablado con niñas que eran prostituidas en Laredo, que las machetaron, que las hacen abortar".

"Creo que todos tenemos una misión en la vida y pensé que al estudiar esto podía dedicarme a apoyar a las minorías. Siempre fui muy diferente a los demás integrantes de mi familia".

Izolda tiene ya cinco años trabajando con migrantes. Busca volver a trabajar en la Casa del Migrante Nazareth de Nuevo Laredo, pues también estuvo en esta área pero en el DIF de aquella ciudad de frontera.

La migración siempre ha sido y ha permitido la evolución humana. Pero a estas fechas se ha convertido en una auténtica crisis humanitaria en todos los países en los que el fenómeno se da, de expulsión, de recepción o de paso de estas personas.

"Aquí en México todos les quieren sacar algo a los pobres. Los de migración, los mareros, los policías. Cuando llegan aquí a Nuevo Laredo llegan bien cansados, sin dinero, enfermos, flacos y en las últimas, están en el último tirón para llegar al otro lado de la frontera".

Compasiva, platica de la inhumanidad de las acciones humanas. Por desgracia, ella ha visto que llega menos gente. No tanto porque no haya pobreza en sus países o porque no pasen, sino porque se quedan muchos sin vida en el camino.

Hay historias de horror contadas por estos viajeros. Lo más difícil para Izolda ha sido hablar con niños, que le platican las mismas cosas que le cuentan los adultos. Por decir lo que le pasó a una joven de 30, se lo cuenta una niña de 13.

"Que la violó el papá, el tío. Que en el camino o en el tren. He hablado con niñas que eran prostituidas en Laredo, que las machetaron, que las hacen abortar".

Lo peor: niños que le han contado cómo sus padres fueron asesinados enfrente de sus ojos. Pero la sociedad sigue omisa y ciega, acusándolos de todo, porque ellos no tienen defensa legal ni de ningún tipo.

"Creo que todos tenemos una misión en la vida y pensé que al estudiar esto podía dedicarme a apoyar a las minorías. Siempre fui muy diferente a los demás integrantes de mi familia".

El catálogo de horrores que Izolda ha visto es enorme. Tamaulipas aún vive en medio de gran violencia y en Casa del Migrante hay que vigilar que nadie quiera llevarse a las mujeres, a los niños, o a los hombres, que no tomen fotos. Incluso ella se ha tenido que dormir ahí cuando hay balaceras.

A los que se llevan jamás los vuelven a ver. O reciben algunos con lesiones gravísimas. Lo peor es que esta violencia parece ser sin sentido, porque muchas veces no hay ni siquiera que quitarles, aunque muchas veces sí.

No obstante el ser humano, el migrante, es un gran negocio para muchos. Aún más las mujeres bonitas, en una tragedia que parece no tener fin.

La muerte ya no es como antes, pues a veces el cadáver de alguien era recuperado aún bajo el velo del anonimato. Ahora según dicen en Nuevo Laredo, se les borra de la faz de la tierra con ácido.

"Yo les diría a los que ven a un migrante, en todo el país, en La Laguna, que se pongan en el lugar de ellos, porque nadie, nadie, nadie se va por gusto de su país, de su casa, a sufrir. Todos vienen por una necesidad. Nosotros también nos movemos por tratar de estar mejor", señala.

EN CORTO

- Soy... Testaruda, trato de ser congruente y enamorada.

- Disfruto leer a... Me gusta Kafka, Hesse, noticias en Internet sobre la migración.

- Mi pasión es... Seguir lo que me dicta mi corazón.

- Anhelo... Tratar de poner un granito de arena para que cambien las cosas y sean más favorables para todas las personas.

- Programa favorito... Casi no veo tele. No tengo tiempo.

- En Internet soy seguidor de... Las páginas donde se avisan balaceras o cómo está la seguridad.

- No tolero... A la gente hipócrita, la odio.

- Mi favorito en La Laguna es... Mis amigos, mi comida, mi hijo está allá, el grande.

TE RECOMENDAMOS: Diseño de joyas, su pasión y su destino