Ventas en mercado de flores caen hasta 50%

Comerciantes del centro de Gómez Palacio, explican que esto se debe a varios factores, como la falta de dinero para comprar o que ahora la gente prefiere la incineración. 
Los locatarios admiten que tan sólo del año pasado a este, las ventas cayeron hasta en un 50 por ciento.
Los locatarios admiten que tan sólo del año pasado a este, las ventas cayeron hasta en un 50 por ciento. (Archivo)

Gómez Palacio, Durango

La nuevas modas en rituales funerarios o postmortem que han desplazado a la tradicional sepultura, también han influido a que cada vez menos gente acuda a los panteones, lo que directamente ha impactado también en la venta de flores en estas fechas de Día de Muertos.

Defendió que los precios no tuvieron que ver con esta baja, pues se encuentran prácticamente igual, donde la docena de gladiola costo 60 pesos, la nube 20, el bombón 35 y el follaje 20 pesos el ramito.

Al menos eso es lo que piensan los locatarios del mercado de flores de la Ocampo y Madero, pues luego de medio siglo de venir trabajando en este mismo punto y ser un negocio que ha trascendido generaciones en sus familias, perciben que de un tiempo para acá las ventas vienen de más a menos.

Explican que tan sólo del año pasado a este, las ventas cayeron hasta en un 50 por ciento, responsabilizando de ellos a varios factores, entre ellos que la fecha de Día de Muertos cayó entre semana, mientras que hace un año fue el domingo, en tanto que otros culpan a tener salarios tan raquíticos como miserables que no alcanzan para nada y menos para acudir a recordar a sus difuntos.

Isabel Iglesias, que atiende un negocio de flores que comenzó su abuelo hace décadas, sostiene que la venta fue muy “floja”, ya que el año pasado a las 10 de la mañana ya habían casi terminado todos la vendimia.

A medio día, las ofertas comenzaban a gritarse de un lado y otro del mercado de flores que llega hasta la calle Vergel y que aglutina al menos unos 100 locales de vendedores.

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Unos mantenían la esperanza de que la gente se reactivara y acudirán a ver a sus difuntos y de paso llegar por las flores antes de ir al panteón Guadalupe uno y dos. Más no sucedía nada.

Marisela Calderón, quien desde hace más de 16 años se dedica a la venta de tamales y Susana González, a la venta de atole de champurrado y café, señalan que las cosas no son iguales, pues ahora a diferencia del año pasado no hubo gente y coincide que en esta ocasión no habrán de sacar ni lo que pidieron prestado para instalar el negocio.

“Cada vez se pone esto más difícil y se gana menos en la venta de las flores, pues la gente no compra como antes, ya que no les alcanza el salario raquítico que se gana, por lo que ha dejado de ser un buen negocio como antes”, dice.

Ahí cerca está Jorge Antonio Bermejo Rodríguez, quien heredo de su padre el oficio de la venta de flores, explica que desde 25 años se instala en este mismo mercado y nunca como ahora se había percibido tan bajas ventas y sostiene que mucho de esto se debe a las nuevas formas que ahora la gente tiene para rendir honras a sus difuntos, pues en la actualidad muchos prefieren la incineración que la sepultura y ello trae efecto en cadena.

Recuerda que en tiempos pasados su padre tenía que empeñar las escrituras de su casa para ir a México a la compra de la flor en lotes, pero sabía que lo recuperarían porque les iba siempre bien en el Día de Muertos, lo que ahora no puede decir lo mismo.




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