Laguneros celebran a los muertos en Plaza Mayor

Esta noche escuelas, organismos y diversos sectores de la sociedad civil instalaron 81 altares para participar en el concurso organizado por el ayuntamiento de Torreón.

Torreón, Coahuila

El Día de Muertos no es luto, es fiesta, es celebrar a las personas por el hecho de que vivieron y porque siguen vivas en la memoria. Las personas mueren dos veces: una, en forma física y la otra, cuando son olvidados.

Esta noche en la Plaza Mayor escuelas, organismos y diversos sectores de la sociedad civil instalaron 81 altares para participar en el concurso organizado por el ayuntamiento, del cual quedaron tres ganadores que recibieron premios en efectivo.

Del filo de la escalinata de la presidencia hasta el asta bandera, los altares se erguían con todos los colores, una imagen de brillo y cempasúchil saltaba a la vista apenas se llegaba a la plancha de la Plaza. En su conjunto, los altares recorrían toda la paleta de tonos y matices, sobre todo el naranja y el amarillo.

Los altares fueron montados en memoria de familiares lo mismo que de íconos de la cultura popular mexicana como Juan Gabriel, Frida Kahlo, Chespirito, Tin Tan, Capulina y demás personajes.

Hubo un desfile de personas que apuntaban y se sorprendían con lo que tenían frente a sus ojos, que tomaban y se tomaban fotografías en los altares o con las catrinas.

Los trabajos realizados, la mayoría, fueron casi elevados casi a nivel de obra de arte, la atención al detalle y que no le faltara ninguno de los elementos que dicta la tradición les dio tal suerte.

El olor a incienso, papel maché y aserrín no se desprendía de la nariz, lo que le brindó al festejo para los muertos un ambiente de ceremonia en el más allá.

"En la tradición mexicana se dice que se muere dos veces: en el momento en que tu cuerpo inerte y en el momento en el que los seres que te quisieron te dejan de pensar".

"Es una celebración, es honrarlos por lo que hicieron en su vida. Hay que recordarlos con felicidad, simplemente hay que verlo: está reflejado en los colores", expresó la promotora cultural Yolanda Vázquez, quien montó un altar para su tía Sanjuanita Martinez Cortinas.

Asimismo un sinnúmero de catrinas caminaban de un lado hacia otro, o bien aguardaban junto al altar de la persona a la que revivían en la memoria.

A su vez, niños y niñas caracterizados de calaveras y catrinas presentaron una serie de bailables en diferentes puntos de la plancha de la Plaza. A donde fuera que se caminara, alguien bailaba o reía, se asombraba y recordaba.

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LMG