REPORTAJE | POR ALBERTO ROBLEDO CERVANTES

Triunfó en la batalla, aunque le espera la guerra

Mes de octubre rosa contra el cáncer de mama

Tere Méndez terminó su quimioterapia hace 12 días y aunque aún débil por el tratamiento, el ánimo está por las nubes, sabiendo que tiene el cáncer más agresivo y existe un 80% de posibilidad de que regrese.

Teresa Méndez, sobreviviente al cáncer de mama.
Teresa Méndez, sobreviviente al cáncer de mama. (Jonathan Prieto)

Torreón, Coahuila

"Pero claro que tu mente sabe que es algo que tienes que hacer. Yo quería estar bien, entonces sabía que tenía que pasar por ese proceso y tenía que ir a hacer mi quimio".

Han pasado 8 meses de la noticia, del anuncio que el médico hizo a Teresa Méndez de que tenía cáncer de mama en su etapa más agresiva, que tendrían que remover uno de sus pechos y que a esto, le seguían sesiones de quimioterapia con las que perdería el cabello y diversos tipos de síntomas la atacarían, que por meses no podría trabajar ni esforzarse demasiado.

El 6 de octubre que recién pasó, Teresa fue a su octava y última sesión de quimioterapia. El proceso lo describe como muy difícil, "te encuentras con cosas que no sabes a lo que vas, que te dan miedo y que no obstante, tienes que ir aceptando".

Antes de iniciar con una sesión más de quimioterapia para Teresa todo era incertidumbre "porque no todas son iguales".

Al principio los síntomas fueron mínimos, pero conforme fueron pasando también se volvieron más agresivas.

"Tu cuerpo va reaccionando de manera diferente a cada quimio, la primera fue leve (aunque) fue cuando yo sufrí la caída de mi cabello, que fue lo más doloroso en el proceso del tratamiento".

"Es difícil vivirlo en carne propia, sobre todo que tu familia vaya viendo las secuelas del tratamiento", externó.

Ante esto, señaló que para quien fue más difícil fue para su hija, "creo que a ella le dolió más que a mí ver cómo perdía mi cabello", pues le gustaba jugar a peinar a su mamá y demás juegos de ese tipo, le dolía perder ese tipo de cercanía.

TE RECOMENDAMOS: Territorio guerrero se viste de rosa

También la parte de la alimentación, pasaban días y ella no podía consumir ningún alimento, a lo sumo agua fría o con bicarbonato, nieve cuando podía para darle a su boca un sabor diferente, porque el de la medicina se le quedaba impregnado.

Pero Teresa se mantuvo y no se echó para atrás. Aceptó que alguna vez dudó en seguir adelante cuando llegó la sexta quimioterapia.

"Pero claro que tu mente sabe que es algo que tienes que hacer. Yo quería estar bien, entonces sabía que tenía que pasar por ese proceso y tenía que ir a hacer mi quimio".

"En realidad no hubo ningún momento en el que dijera que iba a tirar la toalla o que me fuera a rendir. Sí pasó por mi mente preguntarme qué pasaría si yo no fuera y era lo que me impulsaba a no dejar mi tratamiento, a pesar de los estragos y lo difícil que es", expresó Tere.

A 12 días de haber terminado el tratamiento, no se siente lo que se dice bien, algunos de los estragos de la quimioterapia todavía la acompañan, pero el simple detalle de saber que ya no tiene que continuar con el tratamiento "impulsa a que mi mente mande señales de buena vibra a mi cuerpo y levantarme".

Debido a que el cáncer de Teresa se detectó en una etapa agresiva, este pese a las quimioterapias y tratamientos no se ha ido del todo, ahí sigue y puede regresar.

"Tu cuerpo va reaccionando de manera diferente a cada quimio, la primera fue leve (aunque) fue cuando yo sufrí la caída de mi cabello, que fue lo más doloroso en el proceso del tratamiento".

Sin embargo hoy ella se encuentra feliz porque ya va a regresar a su trabajo en algunos días y porque en el camino se encontró con personas adecuadas, que sin conocerla le echaron la mano, y claro, no se diga su familia.

"Pero hay que seguirnos cuidando porque esto no termina aquí. Bueno fuera que uno quedara completamente libre, decir que ya no va a regresar, pero el doctor fue muy explícito en decir que tengo el cáncer más agresivo y que en algún momento puede volver, me dio un porcentaje muy alto, de un 80% de que regrese".

Pero Teresa Méndez se mantiene en una actitud positiva, rescatando principalmente que no va a tener cáncer en mucho tiempo, "y si regresa, ni modo, a darle como le dimos".

JFR