REPORTAJE | POR HAIDE AMBRIZ PADILLA

"Actuar de inmediato contra el cáncer me salvó la vida"

Al escuchar el diagnóstico sobre la enfermedad, la palabra cáncer taladró la cabeza de Berenice Méndez, sin embargo, lejos de quedarse estática, emprendió la lucha para vencer el padecimiento.

Berenice Méndez Castro, sobreviviente al cáncer de mama.
Berenice Méndez Castro, sobreviviente al cáncer de mama. (Miguel Ángel González Jiménez)

Torreón, Coahuila

Berenice Méndez Castro, es ama de casa y tiene 48 años, es sobreviviente de cáncer de mama y compartió que en enero del 2015 tuvo un dolor molesto en la mama izquierda, sin titubear acudió a realizarse una mastografía por medio del sector salud, sin embargo, los resultados no se los dieron hasta el 12 de marzo.

"Me entregaron los resultados y nunca los vi, hasta llegar a casa los abrí, así me enteré de que tenía un probable cáncer grado 5".

"El cáncer llegó muy rápido, había pasado un año desde que me había realizado el último estudio, el recibir la noticia que ya tenía un cáncer".

Recordó que la palabra cáncer taladró su cabeza, sin embargo lejos de quedarse estática, acudió con un médico a través del seguro popular.

"El doctor familiar me mandó con el oncólogo y el especialista al ver el estudio, dijo que efectivamente se trataba de un cáncer grado 5, sin embargo estaba muy a tiempo de eliminarlo".

Berenice hizo una reflexión, los doctores no tienen nada de tacto para dar las malas noticias, justificando la actitud del doctor por la cantidad de pacientes que ve al día, dijo que en el momento en el que recibió la información, pensó que se iba a morir al escuchar la frase "tienes cáncer".

Una vez que reaccionó de la noticia, escuchó al doctor decir que había la posibilidad de salvarle la vida, quitando la mama.

"En ese momento lo que yo quería era poner una solución a mi problema de salud, no quería otras opiniones, confié en el oncólogo que me revisó".

"A esa cita acudí con mi esposo e hijas, tengo tres mujeres. La verdad no la pensamos, inmediatamente determinamos operarme".

"El doctor me dijo que él podía operarme, no nos esperamos al trámite del seguro popular, mi familia y yo hicimos hasta lo imposible para operarme lo más pronto posible. Luego de juntar dinero de todas partes, ingresé a mi operación en una clínica particular el 13 de marzo".

"Al salir de la operación, ya no tenía mi mama izquierda, me hicieron la mastectomía. Sin embargo apenas empezaba la lucha contra el cáncer, en mi cabeza daba vueltas con varias cosas, entre ellas el miedo a la quimioterapia, a la radiación".

Berenice con un nudo en la garganta y voz entrecortada, manifiesta que tener cáncer es tener permanentemente una incertidumbre, "no sabes que será del futuro, piensas más en tus hijos".

"Los doctores me explicaron que una posible causa del cáncer fue un desnivel hormonal que presentaba", reconoció que se cuidaba con terapias hormonales. Los médicos advirtieron que el tumor creció por el descontrol".

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La extracción de las células cancerígenas fue todo un éxito, no se había desplazado la enfermedad a otra parte del cuerpo u órgano.

Compartió que la mandaron hacerse quimioterapias a Durango, ya que en la región laguna no cuentan con los aparatos necesarios para realizar este procedimiento a los beneficiarios del seguro popular.

En Durango, los doctores tras analizar las pruebas de laboratorio, le indicaron que se salvó de la quimioterapia y de la radiación, gracias a que actuó de forma inmediata una vez que fue detectada con cáncer.

Los especialistas le recomendaron tomar un tratamiento tomado, por 5 años, con dosis diarias, ya que eso sustituía a la quimioterapia en su caso muy particular.

"Según lo que me explicaron los doctores, fue que con ese medicamento se iba a lograr una estabilidad hormonal para que no causara daños en mi salud, cada 3 meses estoy en chequeo médico para revisar que no hayan vuelto las células cancerígenas".

"Muchas de las sobrevivientes tenemos el temor de los dolores, luego de padecer cáncer, ya que cualquier dolencia o malestar es atribuido a su regreso".

Berenice Méndez dijo que siempre acudía a sus chequeos médicos, aprovechaba las campañas de prevención de cáncer de mama para realizarse los estudios de mastografía.

"El cáncer llegó muy rápido, había pasado un año desde que me había realizado el último estudio, el recibir la noticia que ya tenía un cáncer".

Compartió que apenas tiene un año de cumplir el proceso de quitarse su mama para deshacerse del cáncer, señaló que prefiere no tenerla a estar muerta.

"Lo importante es que el cáncer no regrese y que no invada más órganos en mi cuerpo, ya pensaré más adelante en una reconstrucción mamaria".

"Me entregaron los resultados y nunca los vi, hasta llegar a casa los abrí, así me enteré de que tenía un probable cáncer grado 5".

Señaló que su marido jugó un papel muy importante en esta batalla contra el cáncer, "él me apoyó y demostró su cariño incondicional".

"Como mujer sí te conflictúa el verte al espejo y observarte incompleta, no sabes cómo rellenar ese hueco que está ahí, además el dolor continúa, la parte donde antes tenías tu mama se te inflama, te da comezón, son muchas cosas las que quedan tras la mastectomía".

"Gracias a Dios mi familia me arropó, me hicieron saber que sería la misma mujer con o sin mama".

"Tuve mucho apoyo de las personas que están a mi alrededor, lo agradezco en el alma, ya que vi compañeras que fueron abandonadas por sus maridos, al no poder sobrellevar esta terrible enfermedad".

Berenice invitó a todas las mujeres a realizarse la auto exploración, a vencer los tabúes y el aspecto cultural para revisarse año tras año sus senos después de cumplir 40, para evitar ser víctima del cáncer.

Un minuto en la auto exploración diaria puede ser la diferencia entre la vida y la muerte, sentenció.

JFR