REPORTAJE | POR CARMEN VILLA

Pese a rechazo, CIMARI ya opera en General Cepeda

Confinamiento de residuos peligrosos en Coahuila

El Centro recibirá residuos establecidos en la NORM 052. Además de este permiso se autorizó el estudio de impacto ambiental, donde destaca el uso de suelo y la remoción de más de 10 mil especies de flora y fauna, que incluye a roedores, coyotes y liebres.

En Ramos Arizpe, el CIMARI sufrió un incendio la noche del martes.
500 hectáreas en el ejido Noria de la Sabina, fueron elegidas por Semnsa para la construcción del CIMARI. (Archivo)

Saltillo, Coahuila

En medio de la polémica, el Centro Integral de Manejo de Residuos Industriales en General Cepeda, inició operaciones.

Por una parte ambientalistas se niegan a esta apertura manifestando su temor por el riesgo ambiental, en tanto que los administrativos del Cimari reiteran ser la solución a un problema.

"Lo que la empresa Semnsa ha hecho con la comunidad de Noria de la Sabina es, desde el punto de vista legal, correcto, pero desde el punto de vista ético, su actuación ha sido violatoria".

500 hectáreas del municipio, lugar semidesértico del ejido Noria de la Sabina, fueron elegidas por la empresa Semnsa para la construcción del Centro, donde se almacenarán 586 mil metros cúbicos de residuos peligrosos, en su primera etapa.

Desde el anuncio de la construcción del confinamiento, en julio del 2015, los habitantes de la zona manifestaron su preocupación, pues éste se ubica a sólo 4.9 kilómetros del ejido, lo cual representa un peligro latente. No quieren que residuos peligrosos se procesen cerca de sus viviendas.

A pesar de la lucha constante de la organización "Sí a la Vida", donde manifiestan que los dueños del Cimari mienten en su manifiesto de impacto ambiental, se anunció la apertura para el 1 de agosto con una cartera de 150 clientes.

"El asunto no es que el Cimari sea inseguro por sí mismo, es que van a recibir fracking, ellos mismos lo dijeron en su momento, los residuos de fracking pueden contener material radioactivo, ese es el temor", expresó un integrante de dicha organización.

Ante estas acusaciones el director del Cimari, Javier Calderón, manifestó que cumplieron con todos los requisitos.

"Nosotros estamos convencidos que somos una solución al problema, no somos el problema".

Por otra parte, señaló que sólo recibirán residuos establecidos en la NORM 052, entre los que se encuentran los de una acerera, del tratamiento de aguas, hidrocarburos, metales pesados, solventes, pinturas, sólidos contaminados, medicamentos caducos a destrucción, por mencionar algunos, los que se tratarán en General Cepeda.

Mientras que no recibirán lodos de extracción de hidrocarburos, desechos de hospitales, radioactivos, pesticidas o biológico infecciosos.

Además de estos permisos se autorizó el de impacto ambiental, donde destaca el uso de suelo y la remoción de más de 10 mil especies de flora, además de enlistar la fauna del lugar, entre la que se incluyen mamíferos pequeños como roedores marsupiales y algunas medianas como coyotes y liebres.

Al inicio de la construcción la empresa removió especies, entre las que se incluyeron nopales, lechuguilla, albarda, entre otras, que fueron replantadas en una zona de 5 hectáreas.

La ingeniera química Patricia Morales, Gerente de Gestión Ambiental, explicó: la reforestación de las 10 mil especies está contemplada como parte de la mitigación de impacto ambiental.

En torno al tema de aguas subterráneas, manifestó que se tiene un constante monitoreo de prevención de los impactos.

"Tenemos 2 sistemas, uno de monitoreo de filtración y otro vigilancia ambiental, así aseguramos que no vayamos a provocar una contaminación en acuíferos de la región y el suelo donde cuidamos la erosión".

Sin embargo a pesar de las soluciones que Simnsa presentó ante el impacto ambiental, Gloria Ponde Garza, consultora en tratamiento de agua y aguas residuales dijo:

"Por la profundidad es bastante riesgoso, es por la distancia, la norma (de Semarnat) tuvo un cambio, antes decía que no debían pasar corriente de aguas permanentes e intermitentes y le quitaron la intermitentes, el artículo relacionado al nivel freático, aunque haya cambiado esa profundidad de 20 metros es muy riesgosa".

Además recordó que hace 18 años se quiso hacer un confinamiento en San José de la Paila, también en General Cepeda, donde había profundidad de nivel freático similar a las de este, así como corrientes intermitentes de agua que daban a la presa el Tulillo, pero debido al peligro se canceló.

Por su parte el doctor Luis Aguirre, participante activo de "Sí a la vida", aclaró que el Cimari obtuvo los permisos gracias a mentiras.

"Lo que la empresa Semnsa ha hecho con la comunidad de Noria de la Sabina es, desde el punto de vista legal, correcto, pero desde el punto de vista ético, su actuación ha sido violatoria del derecho humano a la información, por el procedimiento encubierto con que manejó los trámites para la realización del proyecto".

"El asunto no es que el Cimari sea inseguro por sí mismo, es que van a recibir fracking, ellos mismos lo dijeron en su momento y pueden contener material radioactivo, ese es el temor".

Sin embargo, a pesar de las versiones y la lucha generada ante la creación del Cimari, la empresa ubicada en Noria de la Sabina y rodeada por las comunidades Piedra Blanca, Rincón Colorado, Tanque San Vicente, San Antonio del Jaral, Jalpa y La Rosa, empezó su funcionamiento.

¿CÓMO FUNCIONARÁ CIMARI?

Primero se documenta todo material que llega, ahí se extrae una muestra de los residuos peligrosos a tratar para verificar que los residuos sean los acordados en la NOM052, con esto inicia el tratamiento químico, los cuales llegan a granel líquido, sólido, semisólido o lodo.

Posteriormente se separa el contaminante y el agua se recupera y se deposita en una de las lagunas de evaporación, que sirve para eliminar el excedente, los procesos, en caso de líquidos son en ciclos de 4 a 8 horas, mientras que en lodos el proceso dura hasta 72 horas, pues se tiene que asegurar el rompimiento.

Finalmente los residuos peligrosos se colocan en un confinamiento de seis metros, donde se mantiene un rastreo constante de los productos.

JFR