Lavaderos públicos de Lerdo, en deterioro y abandono total

A pesar de que el ex alcalde, Luis de Villa Barrera, hablaba de su recuperación como sitio histórico, hoy el lugar amerita una rehabilitación urgente para su preservación.
El abandono en los Lavaderos públicos de Lerdo, los tiene al borde de la destrucción.
El abandono en los Lavaderos públicos de Lerdo, los tiene al borde de la destrucción. (Alberto Robledo Cervantes)

Lerdo, Durango

De nueva cuenta, los Lavaderos Públicos de Lerdo requieren de una rehabilitación que se considera urgente.

Como anécdota, mencionó que los lavaderos públicos fueron en algún momento escenarios de una pasarela de moda regional, organizada por la promotora cultural Gisela Morales.

Fue el cronista de la Ciudad, Jesús Vargas, quien hizo un recuento de la historia de este centro colectivo, donde las mujeres se reunían a lavar la ropa de sus familias, en la calle Pino Suárez, esquina con la calle Juan E. García, en el sur de la ciudad jardín.

Concluyó que en varias ocasiones, a pesar de que se ha trabajado en la rehabilitación de este centro de reunión, no se ha hecho nada en concreto para su mantenimiento formal, a pesar de ser considerado como un bien cultural de la ciudad, único en su tipo.

Surgidos hace más de 100 años, en un predio municipal con una acequia del mismo Ayuntamiento, que regaba de forma permanente a las dos hileras de 40 lavaderos construidos de forma rudimentaria, el sitio ha sufrido varios periodos de abandono y de rehabilitación, hasta que en la administración pasada, presidida por el priísta Luis de Villa Barrera, se habló de un fondo ya asignado para su definitiva restauración y mantenimiento.

Los lavaderos fueron readaptados por primera ocasión en el año de 1907, cuando era jefe político de Lerdo Jesús Vargas, quien le colocó techo y bardas a la construcción erigida por el jefe político Ramón Castro, autor del proyecto original.

Más tarde otras administraciones han intervenido con remodelaciones en el sitio, como la de 1980 a 1983, cuando el actual cronista de la ciudad, Jesús Vargas, fue regidor y ya se hablaba de abandono, lo que originó que se convirtiera en un nido o centro de reunión de drogadictos.

Entonces el lugar recibió apoyo para contar con algo más que pisos de tierra y techos de lámina, sin embargo, más tarde fueron abandonados como lavaderos públicos.

Para 1990 la lavandería pública ya estaba de nuevo abandonada a su suerte, pero llegó el periodo dentro de la administración pública a Javier Morales, quien no terminó su encomienda en la presidencia y el alcalde interino, hacia el año de 1995, los arregló.

Para ello tumbó lo antiguo y le agregó concreto que con el tiempo también se ha deteriorado considerablemente.

Los lavaderos fueron readaptados por primera ocasión en el año de 1907, cuando era jefe político de Lerdo Jesús Vargas.

Vargas comentó que durante el primer periodo de la panista Rosario Castro Lozano, como presidenta municipal, la Fundación Lerdo Histórico le presentó un proyecto que incluía un Museo de Sitio con sótano para oficinas del Archivo Histórico de Lerdo.

El proyecto no fructificó pero en cambio, sí se logró dentro del periodo que refiere, que estableció de 1995 a 1998, un convenio con el dueño del Vivero San Isidro. para que su personal se encargara del mantenimiento del lugar, incluidas bardas y uso de agua. Sin embargo el tema no llegó a más.

Como anécdota, el cronista de ciudad jardín mencionó que los lavaderos públicos fueron en algún momento escenarios de una pasarela de moda regional, organizada por la promotora cultural Gisela Morales, sin duda un acto que le devolvió un aura provinciana al sitio.

JFR