Borgetti comparte un ratito de alegría con niños de APIN

El ex futbolista del Santos Laguna, visitó junto con su familia Juan Diego y a otros pequeños de la Asociación de Torreón, que sufren de discapacidad de espina bífida y secuelas.
Jared Borgetti, visitó la Asociación Pro Infancia Neurogénica de Torreón.
Jared Borgetti, visitó la Asociación Pro Infancia Neurogénica de Torreón. (Martín Piña Reta)

Torreón, Coahuila

Todo sucedió debido al deseo del pequeño Juan Diego Reyes. Comenta Guadalupe Romero, administradora de APIN, Asociación Pro Infancia Neurogénica, que el niño de seis años no se dejaba sondear, procedimiento que necesita para mejorar su estado de salud.

Ella le preguntó que qué le gustaba para dárselo, para que permitiera el procedimiento. "Me gusta el Santos". Y se encontró en la bodega muñequitos del Santos y un libro, de los que repartió el grupo Milenio-Multimedios el año pasado. Por cada monito, se dejaba sondear.

"Mi muro es público. Jamás creí el poder que podrían tener las redes sociales. Lo subí a mi cuenta de Facebook, de repente ya tenía 78 mil reproducciones y lo compartió gente que nunca conocí. En un minuto tenía mil inbox, entre ellos la esposa de Jared, Mónica".

A Lupita, como le dicen de cariño, se le ocurrió grabar un video en el que Juan Diego dice que quiere conocer a Jared Borgetti, por que le va al Santos y que quería que fuera un sábado para que lo conocieran sus otros compañeros. Un video de un minuto.

Mónica le decía que estaban fuera del país, pero que en cuanto regresaran, contara con esa visita. Otros inbox recibidos fueron del gobierno de Durango, presidencia de Gómez, el padre Zataráin, cuñadas de Jared. Aún hay unos veinte inbox sin leer.

Y bueno, la visita se concretó este lunes, no se pudo en sábado. Pero Jared Borgetti, uno de los mejores jugadores del país, en sus buenos tiempos y que conserva el buen corazón, acudió con su familia a convivir un rato con los pequeños.

Junto con Juan Diego, estuvo Juan Ángel, que es tremendo y carrillento, Carlitos, América, José, Jason, Naomi, Sofi, Víctor Zaíd, José Ángel, Palomita, y un nuevo ingreso con la buena suerte que llegó en ese momento y tras la convivencia, entró a consulta con el doctor Miguel Chong, de esta asociación.

"Pensé que se nos iba a desmayar Juan Diego, por que el no sabía que iba a venir, pero aguantó como "los meros machos" y aunque estuvo tímido en esta ocasión, pues se logró esta meta".

Efectivamente, Juan Diego estaba muy chiveado. Jared Borgetti y su familia pasaron un ratito de su tiempo con ellos, de forma cercana, amable, riendo. Las mamás de los niños también lo pasaron bastante bien.

El ex futbolista llevaba para Juan Diego una playera del Santos con el número 58, el número con el que jugó en el equipo. Los niños de APIN son de bajos recursos, y ninguno de ellos jamás ha acudido a un juego de fútbol en el estadio. Pero Borghetti se comprometió a llevar a su admirador en el próximo partido.

"Estoy tímido por que vino Jared Borgetti. Me siento bien de recibirlo", dijo Juan Diego, mientras a su lado estaba el jugador. No se animaba a mirarlo a la cara, pero si le dijo que muchas gracias.

"Diles que me veía mejor en tele que en vivo", comentó Jared. Se dijo complacido de estar con ellos, de regalarles un poco de cosas positivas, ante lo complejo de la situación en sus vidas, y que buscaba darles motivación y aliento. "No me cuesta nada venir y pasar un rato con ellos".

Destacó que no solo las figuras públicas pueden hacer esto, sino que cada quien puede dar algo de sí, ya que hay muchas causas nobles por las cuales luchar, y que en cualquiera de ellas, es posible dar un poco para que la realidad en la que estamos inmersos, sea mejor, regresando en cada acción un poco de lo que la vida nos da.

"Más que servirle yo a él, él me enseña que a pesar de que su salud es frágil, tiene la ilusión de la vida y hace las cosas bien. A nosotros nos queda hacer las cosas bien y seguir adelante", comentó Borgetti.

"Públicamente, agradezco a todos los que hicieron el sueño de Juan Diego posible por compartirlo", comentó Lupita. En APIN atienden a 90 niños con discapacidad de espina bífida y secuelas.

Y las circunstancias de Juan Diego no son fáciles, su mamá es madre soltera y está recién operada. En esa ocasión, tampoco le dijeron que iba a ir el futbolista, pero acudió. La sorpresa fue grata. Pero esta visita fue un rayito de luz para ella y su familia.

No todos van todo el tiempo, muchos no son candidatos a terapia física, muchos han logrado caminar, otros con mucha dificultad lo hacen. Se les donan pañales, sondas terapias, consultas médicas con especialistas, sillas de ruedas entre otras necesidades.

"Necesitamos mucho apoyo. Vivimos de la generosidad de la gente, los invitamos a que vengan que nos conozcan y quien quiera sumarse, apadrinarnos a un niño, bienvenidos", concluyó Lupita. APIN está en bulevar Francisco Sarabia y calle Obregón en el fraccionamiento Britania. Su teléfono es el 7 30 27 48.




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