Niños de casas hogar son “Guerreros por Siempre”

Christian Solís, Gerente de Mercadotecnia de Milenio Laguna: lo primordial son alimentos, prendas de vestir, cosas muy básicas, pero también necesitan lectura y un juguete que puedan guardar.

Torreón, Coahuila

Cada casa hogar en La Laguna alberga no sólo a niños, sino historias que pueden ser estrujantes. Sin embargo, en estos espacios se les brinda apoyo, mientras crecen o alguien de su familia se hace cargo.

"Que reciban este regalo de Grupo Milenio es para nosotros brindarles primero que nada la apertura a la lectura, sembrar en ellos ese amor".

Niños y niñas vulnerados, cuyos padres están en alguna situación particular que les impide cuidarlos, algunos abandonados, o que necesitan atención muy especial, son la luz de estas casas.

Siempre, al llegar a alguna, hay una sonrisa que abre la puerta. Adentro, los pequeños desarrollan sus actividades, y viven junto con otros menores en la misma situación, y con adultos que han decidido dar su tiempo y esfuerzo para ayudarles.

En este tenor, Milenio Laguna arranca su programa "Guerreros por Siempre", de corte social, regalando a pequeños de estos espacios, una colección de jugadores del Santos Laguna, que incluye libros con la historia del equipo, de cada jugador, y un muñeco que representa a los futbolistas.

Christian Solís, Gerente de Mercadotecnia de Milenio Laguna, informó que se realizó previamente un análisis de las necesidades que hay en las casas hogares y albergues.

"Desde luego, lo primordial son alimentos, prendas de vestir, cosas muy básicas, pero también necesitan lectura y desde luego, un juguete que puedan guardar y tener para sí mismos", dijo.

Su equipo de trabajo se dio a la tarea de recabar 1,500 de estas colecciones, para la misma cantidad de pequeños, entregándolos a nombre de Grupo Milenio y de Club Santos Laguna.

Luego de reunirse con los encargados de estas casas, se hizo un planteamiento para ir a entregar en persona las colecciones.

Comenzaron el pasado viernes 16, en Hogar de Niños La Fe, donde dejaron 150. Junto con Christian, va María Franco, con su sonrisa enorme, que crece cuando ve a los pequeños.

Este lunes fue el segundo día de entregas. Los trabajadores de Mercadotecnia andaban algo asoleados, pero estuvieron en tres casas hogar.

La primera fue Espíritu que Danza, con 108 colecciones regaladas, luego se dirigieron al Albergue del Padre Manuelito y 28 niños recibieron sus cajas. Finalmente, en Casa Hogar Abrázame llevaron otras 20.

En el Albergue del Padre Manuelito los niños estaban en clase de pintura con el profesor Oswaldo Luévano y la maestra Mercedes Sicksik.

Concentrados en el trabajo pictórico, de muy buena calidad, los niños hicieron una pausa para recibir sus colecciones.

"Ellos están contentos de recibir los obsequios de parte de Grupo Milenio. Son niños muy agradecidos, les inculcamos el agradecimiento, el compartir y el dar", dijo Nancy Berenice Villalobos, la joven Directora de este lugar armonioso.

Señaló la necesidad permanente del Albergue de dar alimento, vestidos, útiles escolares y demás a estos niños, hijos de reos del Cereso, provenientes de familias muy humildes, pero también ponderó y agradeció de sí misma, el regalo de la empresa periodística.

Después de visitar a estos muchachitos, los trabajadores de Milenio se dirigieron a la avenida Ocampo, a la Casa Hogar Abrázame, donde los niños, curiosos, miraban el ajetreo de quienes bajaban las cajas con las colecciones.

Ahí, veinte niños y niñas recibieron este regalo. Arlette Anette, Directora Operativa de este lugar, señaló que a ellos los niños les son canalizados por PRONIFF.

Son casos impactantes. Los menores están alejados completamente de sus padres y familiares, pues ellos han vivido condiciones de violencia o de omisión de cuidados.

Recibirlos no es difícil, dijo Anette, pues hay un esquema bien planeado para incorporarlos. "Es difícil reconocer la situación que se vive en La Laguna, estos casos de violencia contra la niñez", señaló.

La atención es integral, e incluso muchos pequeños tienen que recibir medicamento controlado, caro, que es una de las necesidades que hay que cubrir.

Así mismo, donaciones de alimentos perecederos como queso, yogurt, verduras o frutas, serán muy agradecidos.

Humberto, de cinco años, rebelde, se salió sin zapatos, y de inmediato escogió su caja, que fue resguardad con la propiedad debida, para que no se la fueran a ganar.

"Que reciban este regalo de Grupo Milenio es para nosotros brindarles primero que nada la apertura a la lectura, sembrar en ellos ese amor, con imágenes que sean fáciles de digerir, con gente que les interesa y que conocen y con un deporte que les encanta", manifestó Anette.

Un plus: la identidad lagunera a través de este equipo de fútbol, pero además, a través de todo lo que implica ser de un lugar como este desierto que no deja de florecer nunca.

"Es darles también un aspecto diferente, que vean que más allá del deporte, los jugadores son personas, tienen vidas e historias de superación de las cuales pueden aprender", dijo.

Mientras, Humberto, Arturo y sus compañeros, no se daban abasto abriendo los paquetes para poder jugar con los muñecos y ver sus libros.